- Correa consigue su primer triunfo político en camino a la Constituyente
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QUITO/AP
El presidente ecuatoriano Rafael Correa logró su primera gran victoria política al convocar a una consulta popular que decida si se instala o no una asamblea constituyente de plenos poderes, aunque en el Congreso una férrea oposición intenta frenar este proceso que hasta ahora parece irreversible.
Una mayoría opositora en el Legislativo aprobó el viernes, en una sesión extraordinaria, demandar ante el Tribunal Constitucional la inconstitucionalidad de la convocatoria oficial al referendo que en la víspera hizo el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El diputado derechista Carlos Larreátegui, quien gestionó la demanda con la intención de suspender esa convocatoria, aseguró que la decisión del TSE viola normas legales y constitucionales porque el estatuto final que acompaña a la consulta debía primero ser aprobado por el Congreso.
Pero el organismo electoral continuaba con normalidad la organización de la consulta que se realizará el 15 de abril.
Para el abogado y ex miembro del Tribunal Constitucional, Enrique Herrería, “el proceso tiene que continuar, ya es irreversible”, aunque admitió que se ha incurrido en una serie de irregularidades.
Explicó a la AP que cuando el Congreso autorizó que proceda la consulta solicitada por Correa se cumplió con el requisito constitucional de que el Parlamento la autorice, pero reconoció las irregularidades en cuanto al estatuto electoral que desconoce varios aspectos aprobados por los diputados.
La polémica sobre la validez de la convocatoria surgió debido a que cuando el 13 de febrero el Congreso dio paso al referendo para que el organismo electoral inicie el proceso, aprobó una resolución y un estatuto distinto al que acompaña a la pregunta única de la consulta y que fue enviado luego por el Gobierno.
En esa resolución del Congreso se establecía que la asamblea sería de plenos poderes y que debía respetar los procesos electorales legislativos y presidenciales de octubre y noviembre pasados.
Pero Correa rechazó ese pronunciamiento e incluso sostuvo que, al ser una asamblea de plenos poderes, esa instancia tenía toda la potestad de remover a cualquier funcionario. Incluso, él mismo anunció la disponibilidad de su cargo ante la asamblea.
