- En el caso de 14 detenidos que incluye a uno de los “cerebros” del 11-S
Estados Unidos inició una serie de audiencias, secretas y cerradas, incluso para los abogados de la defensa, sobre el caso de 14 detenidos en la base naval estadounidense de Guantánamo (Cuba).
Entre esos 14 prisioneros, trasladados al centro de detención desde distintas prisiones de la CIA en el extranjero, se incluye Khalid Sheik Mohammed, considerado uno de los cerebros de los atentados del 11-S de 2001, así como presuntos miembros de la red terrorista Al Qaeda implicados también en los ataques contra EE.UU.
En la lista figura además un indonesio identificado como Habali, y acusado de planificar los atentados perpetrados en 2002 en Bali que cobraron la vida de unas 200 personas.
Se trata de prisioneros especiales, que Washington cree que pueden ofrecer información valiosa, “por el papel que desempeñaron en operaciones terroristas y de combate contra las fuerzas estadounidenses”, según el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman.
Por ello, los mandos militares de EE.UU. han decidido que, por primera vez, este tipo de audiencias sean completamente cerradas para la defensa y los medios de comunicación, que únicamente tendrán acceso a transcripciones revisadas.
El Pentágono será el encargado de revisar esas transcripciones y eliminar la información que considere sensible para la seguridad nacional.
“Debido a la naturaleza de su captura, el hecho de que son detenidos de alto valor y sobre la base de la información que pudieran entregar… vamos a necesitar una oportunidad de redactarlas (las transcripciones) con objetivos de seguridad antes de difundirlas”, precisó Whitman, cuando anunció la convocatoria de las audiencias.
Las audiencias, conocidas como Juntas Militares de Revisión del Estatuto de Combatiente, y que estarán presididas por tres mandos militares, han sido convocadas para determinar si esos prisioneros deben ser designados “combatientes enemigos” y si deben continuar en Guantánamo, ser trasladados a otros lugares o ser liberados.
Durante las mismas no se planteará la cuestión de si son inocentes o culpables, ya que eso es competencia de los tribunales militares creados especialmente para Guantánamo a través de la llamada Ley de Comisiones Militares que el presidente George W. Bush ratificó en octubre del año pasado.
Guantánamo alberga a unos 400 prisioneros, la mayoría capturados en Afganistán e Irak.