…en la mañana le dijo a su nieta que vivía con ella: Toda la noche sentí algo feo y pasé con los ojos abiertos oyendo las horas porque sentía una como aflicción. Pero como a la nieta se le hacía tarde para el trabajo, se fue. La anciana se quedó acurrucada en la cama y no se levantó a barrer el piso de la casa como hacía cada mañana. Nomás pensaba allí acostada: ¿Será que la aflicción es parte de la vejez?
La nieta regresó del trabajo como a las seis y, ¡ay, Virgen Santísima!, encontró a su abuela muerta. El vecino que era médico vino en carrera y dijo que se había muerto como a las tres. La nieta sintió como una puñalada en el corazón, del remordimiento, por no haber escuchado a su abuela cuando le contó de su aflicción.
Así, pues, la abuela se fue sin que mediaran más quejas ni dolor.
La Celosa
… entró y le dijo a la dueña del bar: Si me quitaste al hombre también quitame a sus hijos. Aquí te los traigo. Aquí te quedan. Y dicho y hecho, dejó a tres cipotes mocosos, despeinados como a propósito y cagados, sobre el mostrador del bar.
Y fue por esto que la dueña del bar no quiso seguir con él, que nunca supo el porqué.
En el Hospital
…las dos mujeres trabajaban como enfermeras y hacían turnos, a veces de día, a veces de noche y se llevaban bien. Hasta que una de ellas descubrió que la otra la traicionada con su marido cuando hacía el turno de noche, por lo que no se aguantó y al siguiente día, cuando se encontraron en la puerta del hospital, una que salía y la otra que entraba, la traicionada gritó: Me las vas a pagar. Sos una puta. A vos él no te quiere con el corazón sino que con los testículos.
Y muy ufana cruzó la calle para irse a su casa, dispuesta a enfrentar al infiel.
(León, 1938). Ha publicado: Cuentos. Siete Relatos Sobre el Amor y la Guerra (1986). Novela. Primavera Sonámbula (1964); Quince Barrotes de Izquierda a Derecha (1965); Rosa Sarmiento (1968); Aquel Mar sin Fondo ni Playa (1970); Las Doce y Veintinueve (1975); La Niña Blanca y los Pájaros sin Pies (1992); La Promesante (2001).
