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Las debilidades y desafíos que enfrenta el sistema electoral en Nicaragua fueron debatidos ayer durante un foro organizado por el Centro Carter y el Instituto Nacional Demócrata. En el mismo participaron representantes de los diferentes partidos políticos, así como organismos cívicos nacionales y expertos internacionales en temas electorales.
La situación de falta de credibilidad del Poder Electoral en Nicaragua, debido a la partidización del mismo, el marcado fenómeno de exclusión, los altos costos de los comicios y la falta de transparencia en el financiamiento político, son, entre otros, los aspectos coincidentes que se desprenden de la evaluación al sistema electoral que hacen tanto organismos nacionales e internacionales que participaron como observadores en las elecciones generales del año pasado, según opinaron directivos de organismos de observación.
Informe del Centro Carter
En el foro, la directora asociada del Centro Carter, Shelly McConnell, presentó el informe conclusivo de observación electoral que esa organización elaboró sobre las elecciones generales del año 2006.
El Centro Carter es el último de los observadores internacionales que presenta un informe en torno a las elecciones pasadas, puesto que ya lo habían hecho la Unión Europea y los observadores nacionales.
De acuerdo a McConnell, el informe indica que la elección celebrada el año pasado tuvo buenos resultados en el sentido de la participación ciudadana y en el papel que desempeñaron las autoridades electorales.
Sin embargo la representante del Centro Carter señaló que “a pesar de eso tenemos inquietudes sobre la fragilidad del sistema en el sentido de que si hay una elección con margen estrecho puede ser muy difícil porque la forma del sistema electoral está generando una cierta desconfianza”.
McConnell lamentó que el sistema electoral esté partidizado y que en el mismo se excluya la participación de miembros de otros partidos políticos, lo que ha provocado impasses como el que se dio por la falta de quórum durante cinco meses el año pasado.
“Vemos que hay progreso, mejoras en esta elección, especialmente en la competitividad, pero por otro lado todavía tiene sus déficits, hay que remediar ciertos aspectos a los cuales tenemos sugerencias, pero quiero subrayar”, indicó.
El director ejecutivo de Ética y Transparencia, Roberto Courtney, destacó que en el informe del Centro Carter existen coincidencias en cinco aspectos que determinan que el sistema electoral nacional tiene deficiencias.
Dijo que el sistema excluyente es el primer gran problema, “es difícil en Nicaragua formar partidos políticos, es difícil cedularse y sobre todo un tercio de los nicaragüenses con derecho a votar no lo hacen porque viven fuera del país y no se les habilita”, razonó.
Dijo, además, que debido a la partidización del Poder Electoral, los partidos políticos pueden hacer los ajustes para facilitar su victoria electoral en detrimento de la democracia.
El directivo de EyT refirió también que otras de las grandes deficiencias del sistema electoral son, el costo de las elecciones y la falta de transparencia en el financiamiento político.
En lo que respecta al ejercicio democrático basado en la participación ciudadana, afirmó que la falta de vínculo entre el elector y el elegido ha sido otro factor en el que han coincidido los diferentes grupos de observadores que participaron en las elecciones pasadas.
Mauricio Zúñiga, director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), abogó por la urgencia de las reformas a la Ley Electoral, lo que, según dijo, debe ser producto de la voluntad política de administrar un sistema electoral con eficiencia.