- Cartas al Director
Honestidad
“Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad”.
Policía Nacional
Me agradó leer el artículo publicado el 15 de mayo, titulado “Policía en Plan Relámpago en Managua”, ya que este tipo de noticias van en beneficio y seguridad nuestra. Sin embargo, he tenido últimamente algunas experiencias no muy gratas cuando he solicitado la ayuda de la Policía Nacional.
Tuve que llamar al 118 por diferentes razones, de urgencia, pero he tenido la infortunada suerte de ser “atendida” por oficiales nada amables y muy por el contrario, me han cortado aún cuando yo estoy exponiendo la denuncia.
En otras ocasiones he visto a personas que son víctimas de robos y al llegar la Policía hacen dos preguntas y se marchan. Ojalá que a través de este medio se pudiera trabajar para que la Policía nos brinde un servicio eficiente.
La amabilidad y las ganas de trabajar no tienen precio.
José López
Alteraciones en Granada
Continúan dándose diferentes tipos de construcciones en el Centro Histórico y en el Área de Transición de la ciudad de Granada, que violentan las normas y el reglamento de conservación y protección del Patrimonio Urbano y Arquitectónico, sin que exista una respuesta rápida y contundente de parte de la Alcaldía Municipal, para frenar las graves acciones de personas que no respetan las disposiciones municipales y actúan de forma que quieren hacer prevalecer su voluntad individual sin tomar en consideración la responsabilidad colectiva que tenemos de conservar nuestro patrimonio y hacer de nuestra ciudad un sitio con un alto grado de habitabilidad y seguridad.
Hay un acelerado intento por adueñarse de los espacios públicos, de las aceras, de los bordes de los arroyos, de los terrenos para áreas verdes comunales, de calles que terminan en arroyos o topes, etc. Y lo más preocupante es que se están perdiendo las aceras de las calles, ya hay barrios o cuadras enteras en las que el peatón o transeúnte no puede circular, tiene que bajarse a la calle con el peligro de ser atropellado. Se están tomando abusivamente las aceras e inclusive las están cercando con verjas decorativas y menos que haya espacio para la circulación de las personas minusválidas.
Actualmente existe una cantidad preocupante de edificaciones de tres pisos que contravienen las disposiciones y las normativas del centro histórico de Granada, las que no permiten este tipo de construcciones porque alteran la imagen urbana y ponen en peligro la declaratoria de Granada como Patrimonio Mixto de la Humanidad.
Se están construyendo sin los debidos permisos y en el peor de los casos se tienen sospechas de que ex funcionarios de la administración de Álvaro Chamorro Mora, sin tener competencia en este ramo, emitieron irresponsablemente permisos de construcción, presuntamente pagados de forma incorrecta, lo cual debe ser investigado y determinar las responsabilidades del caso.
Fernando López Gutiérrez
Infierno
Quiero aclarar algunos puntos sobre el artículo “El regreso a los infiernos”, de Sergio Ramírez, publicado en la edición del 17 de mayo 2007, en LA PRENSA. El Papa Juan Pablo II nunca “cerró el infierno”, ni Benedicto XVI lo ha “proclamado de nuevo real”. Cielo, infierno y purgatorio han sido y seguirán siendo siempre credo de fe, ya que el mismo Jesucristo los menciona muchas veces (Ej. Mt,10:28-23:33) y es verdad revelada.
La Iglesia llama purgatorio a la purificación final de los elegidos, que es completamente distinta del castigo de los condenados al infierno, lo que sí fue aclarado por los Papas son los conceptos. Existen conceptos erróneos cuando alguien se imagina el cielo o infierno como un “lugar”.
Dios nos ha dado un alma inmortal que luego de la muerte corporal trascenderá las dimensiones netamente físicas. Tres cosas sabemos con seguridad: a) Por promesa del mismo Dios creemos en el “más allá”; b) Por conocimiento sabemos que este “más allá” no es el espacio-tiempo cuántico-relativista, para usar el término científico, c) El “más allá” de Jesús tiene otras “propiedades” donde lo importante justamente no es “el saber como es” sino que “el creer que existe”, tal como Cristo mismo nos invita por amor, confiar en Él y en todo lo revelado por su espíritu, a su Iglesia y también a los santos-místicos, durante los 2,000 años pasados.
Confundir el “estado” del alma inmortal con un “lugar físico terrenal” es más grave que confundir un sublime poema de R.M. Rilke con un titular de periódico, porque uno pudiese perderse del cumplimiento de la promesa amorosa que el mismo Señor nos ha dado.
Heinz Liechti
Lámparas fluorescentes
El Diario LA PRENSA publicó el artículo “Consejos energéticos”, el pasado 19 de abril en la sección Cartas al Director, éste se refería a tres formas prácticas, sencillas y económicas de ahorrar energía. Un lector sugirió continuar con un artículo enfocado en una forma y con estimados de ahorros de costos y otros beneficios.
Las lámparas fluorescentes compactas (CFL por sus siglas en inglés), reemplazan directamente las bujías incandescentes con un ahorro de energía de hasta 75 por ciento. Al mismo tiempo producen mucho menos calor, tienen larga vida y son un menor riesgo de incendio.
Asumamos que una familia típica tiene en su casa cuatro bujías de 60 watts que se usan en un promedio de cuatro horas al día, por ese consumo pagaría cerca de 3.50 córdobas diarios, como unos 105 córdobas mensuales.
Con acceso a financiamiento de bajo interés y con modalidades de pagos flexibles, la familia se podría comprar cuatro lámparas fluorescentes compactas y reemplazar las bujías, lo que reduciría la energía a un córdoba diario y se ahorraría 2.50 córdobas diarios, también se evitaría la compra anual de dos bujías incandescentes y que 120 libras de dióxido de carbono fueran lanzadas cada año a la atmósfera.
Cada CFL de 15 watts equivalente a una bujía de 60 watts puede comprarse por unos 50 córdobas y distribuirse a los usuarios por una fracción mediante microcrédito comunitario e incentivos. La inversión se paga en menos de tres meses, ya que cada bujía ahorra casi 19 córdobas mensuales. A partir del cuarto mes la familia recibe el beneficio completo del ahorro.
Si hay 500 mil familias beneficiarias se podrían cambiar dos millones de bujías a un costo aproximado de 100 millones, por lo tanto se ahorraría energía de 130 millones de kwh al año, una reducción anual de 468 millones de córdobas.
Dudo que existan muchos proyectos con beneficios tan valiosos, con tantos beneficiarios, de tan corto plazo y con una inversión tan pequeña. ¿Por qué no se hacen y quiénes se benefician de que no se hagan?
Contra la crisis de energía: conservación es la primera solución, conservación es pasión, conservar es amar y conservar es trabajar por lo que dejaremos a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
César Robelo Callejas