LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Tesoro científico y cultural

El Nacional Dioclesiano Chávez, creado en 1897, cumple 110 años desde su creación, desde entonces ha sobrevivido a incendios, guerras y terremotos. Actualmente en él se conservan piezas de alto valor cultural e histórico Este año, el Museo Nacional Dioclesiano Chávez, creado en 1897 como el Museo Nacional de Nicaragua (industrial, comercial y científico), cumplirá […]

  • El Nacional Dioclesiano Chávez, creado en 1897, cumple 110 años desde su creación, desde entonces ha sobrevivido a incendios, guerras y terremotos. Actualmente en él se conservan piezas de alto valor cultural e histórico

Este año, el Museo Nacional Dioclesiano Chávez, creado en 1897 como el Museo Nacional de Nicaragua (industrial, comercial y científico), cumplirá 110 años de vida patrimonial, científica y cultural y de haber sobrevivido a los estragos de dos terremotos, el de 1931 y el de 1972, así como de la guerra de 1979 de la cual, paradójicamente, rescata valiosas piezas de partidarios del caído régimen somocista.

Abrió por primera vez sus puertas en 1900 en un pequeño local en el Palacio de Ayuntamiento, ahora Palacio Nacional; y que ha crecido al tomar toda la planta baja con sus once salas ampliadas y restauradas por especialistas en la materia.

La historia de este museo, como la de sus fundadores y continuadores, no deja de impresionar por su tenacidad, talento y lucha por mantenerlo vivo y creciendo. Su primer director, nombrado durante el gobierno de José Santos Zelaya, fue el salvadoreño David Guzmán; le siguió Alejandro García, el maestro Miguel Ramírez Goyena y Dioclesiano Chávez (1844-1936) quien en 1909 logra convertirlo en un museo de historia natural y de arqueología.

Chávez, del cual lleva su nombre el museo, refieren historiadores, trabajó de joven en el Valle Menier con los franceses, Marcelo Coffe y Adolfo Shiffman, de quienes se ilustró en las primeras nociones de ciencias. Ya adulto se trasladó a Managua pero sorpresivamente, en el histórico aluvión del 4 de octubre de 1876 pierde sus ahorros de más de 25 años. Esto no lo amilana y sigue sus estudios de arqueología y botánica.

Esta herencia y tenacidad fue recogida por la continuadora, su hija Crisanta Chávez (1900-1981), la que también dejó textos sobre cerámica Azteca y Nicoyana, al igual que una historia sobre el Museo Nacional.

Terremotos casi exterminan su memoria

Como un Ave Fénix, este museo se ha levantado de los escombros, cenizas y marginamiento. Donde se encuentra el museo ahora fue reconstruido durante la administración del general Anastasio Somoza García por el arquitecto Pablo Dambach. “Se levantó en el mismo lugar del primer Palacio Nacional, destruido por el terremoto de 1931. No fue, pues, un edificio diseñado para museo sino para oficinas y dependencias públicas”; sin embargo, este ha conquistado su espacio, dice el poeta Julio Valle-Castillo, ex director del Instituto Nicaragüense de la Cultura.

El 23 de diciembre de 1972, otro terremoto deja cuantiosos daños a su invaluable patrimonio. Ese aciago día se destruyó su local, se quemaron pinturas y murales sobre tela, fotos históricas, animales disecados, cerámica y otros artefactos museísticos. Los restos de taxidermia, algo de cerámica y de estatuaria, fueron trasladados a los pabellones en la Colonia Dambach.

A partir de la guerra de 1979, se enriquece el inventario con el “recupere” de piezas antiguas abandonadas por partidarios del somocismo que dejaron sus viviendas abandonadas. Una de esas es la pintura Siesta del Obispo (falsificada), de Fernando Botero encontrada en la Hacienda El Retiro, casa de Somoza, resalta el poeta Valle-Castillo, quien además reconoce que el darle nueva vida a este museo se debe al loable empeño de doña Leonor Martínez De la Rocha y Roberto Martínez.

Otro personaje que empujó este esfuerzo es el ex director de Cultura Clemente Guido (1996-2000), el cual por decreto 4997, (La Gaceta, 165), bautizó el museo con el nombre de Dioclesiano Chávez, lo que significó en la práctica trasladar con ayuda del Ejército el inventario del viejo museo a la planta baja del Palacio, al igual la biblioteca, los archivos y la hemeroteca, a la segunda planta.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: