- Su negocio se ha convertido en un referente de la comida nica y de información consular
[/doap_box]
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Al restaurante de don Arturo Pérez los nicaragüenses no sólo llegan a degustar un buen vaho, vigorón o sopa de mondongo, sino que asisten a solicitar información consular y migratoria, sin que este sitio sea una institución pública para tal fin.
El restaurante de este nicaragüense, originario de Carazo, además de ser un referente sobre comidas típicas de Nicaragua también lo es en cuanto a la ayuda que brinda a sus compatriotas.
“¿Don Arturo, sabe qué debo hacer para obtener un pasaporte en el Consulado? ¿Cree usted que puedo viajar con mi cédula de residencia a Nicaragua? ¿Cómo puedo obtener una cédula de residencia o un permiso de trabajo?” Son parte de las preguntas que a menudo le hacen sus clientes y amigos, quienes asisten a su restaurante el Rinconcito del Sabor, ubicado cerca del parque La Merced, en San José.
Este lugar, lleno de olor a vaho y carne asada, prácticamente se ha convertido en un pequeño consulado, a diario llegan unas 3 ó 4 personas y a la semana unas 20, con la idea de obtener información sobre sus trámites a realizar.
MUY SATISFECHO
“Me siento muy satisfecho de ayudar a mis compatriotas, porque es una labor humanitaria. Sólo para obtener información en el Consulado de Nicaragua y en Migración, ellos tienen que hacer a veces largas filas, perder tiempo de trabajo e invertir dinero, pero aquí, con el conocimiento que uno ha obtenido, se les puede ayudar gratis”, relata Pérez.
LAS PREGUNTAS FRECUENTES
Arturo Pérez comenta que ha aprendido sobre los requisitos de documentación mediante el contacto con autoridades, leyendo en Internet y autodidactamente.
“Aquí saben que uno les puede ayudar y hacen preguntas de todo tipo. Yo con gusto les ayudo. Generalmente me dicen, ‘don Arturo, ¿qué debo hacer con este patrón que no quiere pagarme?’”, relata.
“Antes muchos venían a preguntar que cuál empresa de remesas es la más barata y confiable. Pero con la entrada de Banco Uno, prácticamente ya no preguntan, porque esta empresa ha absorbido el mercado de envíos de remesas, porque es más barato”, explica.
El incremento de las consultas se da cuando se aproximan temporadas altas de salidas de nicaragüenses, como en Semana Santa y fin de año.
“Tal vez tienen problemas para viajar y me preguntan qué es lo más adecuado que pueden hacer. Entonces yo le sugiero”, dice Pérez.
Al trabajo-oficina de don Arturo llegan personas de variados oficios: peones de construcción, domésticas, guardas de seguridad, entre otros.
Además de lidiar con el trabajo de ventas de comidas, Pérez ayuda con toda sinceridad a sus connacionales, con el ánimo de “que lo que tengan que hacer, lo hagan bien”.
Dice que hasta ha tocado puertas para buscar ataúdes para nicaragüenses fallecidos, que son repatriados a Nicaragua.
