- Los Baldizón, López y Sampson han coronado sus carreras a punto de esfuerzos
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Corresponsal/ Georgia
Unas 50 familias nicaragüenses, en su mayoría originarias de León, viven en la pequeña ciudad de Carrollton, localizada a 45 minutos al oeste de Atlanta, Georgia. Entre estas familias están los Sampson, los Baldizón, los López y los Icaza. Ellos han echado raíces y sus ramas han crecido en una tercera generación.
Entrevistarlos a todos es para escribir un libro sobre el éxodo de estas familias que comenzó hace más de 20 años. Unas fueron trayendo a las otras hasta agruparse como un núcleo familiar, demostrando coraje para salir adelante y fortaleciendo su fe católica.
Los primeros padres de familia llegaron con sus hijos de siete, ocho y hasta de 15 años de edad, huyendo de la situación de guerra que vivió Nicaragua en los años ochenta.
Sus hijos han crecido, estudiado y logrado graduarse en la universidad West Georgia, ubicada en Carrollton. Ya profesionales y con buenos trabajos, algunos han procreado la tercera descendencia de nicaragüenses.
Un ejemplo de esta genealogía familiar es la señora Yolanda Sampson, de 71 años de edad, quien tiene tres hijas, ocho nietos y cinco bisnietos, todos habitando en Carrollton.
También se suma su hermana Genza de Sequeira, de 67 años, con tres hijos y ocho nietos.
EN CADENA
Yolanda Sampson, sus tres hijas y sus respectivos esposos fueron los primeros en emigrar a Estados Unidos, trazando la ruta para los demás que les siguieron.
El segundo grupo que se movió a Carrollton fue su hermana Genza con su esposo y tres hijos: Genzadela, Adriana y Orlando, quienes a su vez estaban casados. Así sucesivamente, cada uno fue trayendo al hermano, sobrino, cuñado y a otros parientes.
Yolanda Sampson recuerda que “salimos de nuestro país por la guerra, pero valió la pena, me siento muy bien pagada porque gracias a Dios no hemos sentido ningún rechazo hasta el momento”.
Añade que “ahora soy una retirada, tengo todos los beneficios, después que trabajé en fábricas por muchos años, fue duro, pero hoy me siento satisfecha. El signo que tenemos en la frente no es el dólar, sino el de la honradez”.
ALCANZAR LA UNIVERSIDAD
Otro miembro de la familia es Salvador López, esposo de Yoen Sampson, hija menor de Yolanda. Él ha logrado aprovechar su estadía en Carrollton, tanto en el área educativa como cultural.
López se graduó en Administración de Empresas en la Universidad West Georgia e hizo una maestría en Economía. También obtuvo un doctorado en la Universidad del Estado de Georgia. En la actualidad es profesor de Economía en la Universidad West Georgia.
“Esos fueron muchos años de esfuerzos y sacrificios, pues trabajaba medio tiempo en la universidad y a la vez estudiaba. Este país es el de las oportunidades, el que no sale adelante es porque no está dispuesto a trabajar fuerte”, agregó.
López y su esposa Yoen son padres de tres hijos: Enrique, quien es profesor de escuela secundaria; Yoen es asistente-profesor; y Salvador José quien estudia la secundaria.
Salvador López también está involucrado con la Iglesia católica de la comunidad y es director del coro hispano.
Todos los domingos, la comunidad latina que asiste a las misas escucha las canciones producidas por López, quien ha grabado dos discos compactos.
Otros nicas destacados son el ingeniero Francisco López (hermano de Salvador) y su esposa Genzadela. Ellos procrearon tres hijos. El mayor de ellos terminó su carrera de idiomas y los otros dos estudian en la Universidad West Georgia, donde también se graduó Genzadela en diseño gráfico.
