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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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María Magdalena Flores muestra la foto de su hijo que está detenido en una cárcel de Phoenix, Arizona, EE.UU. (LA PRENSA/ h. huezo)

Madre vive calvario por hijo detenido en la frontera

Fue deportado de EE.UU., pero no conforme decidió volver a cruzar “mojado” la frontera y le apresaron Corresponsal/ Los Ángeles Jimmy Fernando Castillo Flores es un nicaragüense que llegó a Estados Unidos cuando apenas tenía 15 años, luego de desertar del Ejército Popular Sandinista que lo reclutó para enfrentarse a la Contra en 1987. El […]

  • Fue deportado de EE.UU., pero no conforme decidió volver a cruzar “mojado” la frontera y le apresaron

Corresponsal/ Los Ángeles

Jimmy Fernando Castillo Flores es un nicaragüense que llegó a Estados Unidos cuando apenas tenía 15 años, luego de desertar del Ejército Popular Sandinista que lo reclutó para enfrentarse a la Contra en 1987.

El destino le hizo una mala jugada porque buscando seguridad y un mejor futuro, ya como residente de EE.UU., se involucró en el consumo de drogas y en consecuencia fue acusado de violencia doméstica y purgó una condena de ocho meses de cárcel por este delito.

Pero su desgracia no terminó ahí, sino que empezaba. Después de haber pagado su condena, fue trasladado a un centro de detención de Migración donde siguió detenido para luego recibir la mala noticia, de que después de varias audiencias con un juez su caso estaba cerrado y debía salir de Estados Unidos lo más pronto posible.

Volvió a Nicaragua y tras seis meses en este país, todavía inconforme con la decisión del juez decidió volver a EE.UU. por la frontera norte de México, donde fue apresado por agentes estadounidenses y desde mayo pasado está preso en una cárcel común de Phoenix.

VECINA LO DENUNCIÓ

Cuenta la madre de Jimmy Castillo, María Magdalena Flores, que su hijo pudo haber apelado en su oportunidad para que se le hiciera justicia, ya que nunca se le comprobaron los cargos que se le atribuían, porque su esposa nunca lo reportó a las autoridades por violencia doméstica, sino que fue una vecina quien lo denunció en la Policía.

“Es cierto que él consumía drogas, pero nunca las expendía, razón por lo que no debieron ser severos con él”, dice la madre.

Flores asegura que si ha puesto un abogado hubiera salvado a su hijo de la deportación, pero lamentablemente le cobraban 5 mil dólares para llevarle el caso y no los tenía.

María Magdalena Flores emigró a Estados Unidos en 1987 y se acogió al asilo para obtener la residencia.

PROTEGIDO POR NACARA

Agrega que Jimmy Castillo nunca quiso aplicar para asilo hasta que logró la residencia por la Ley NACARA, sin embargo está detenido desde el mes de mayo pasado en una cárcel en Phoenix, luego de intentar pasar la frontera ilegalmente hacia los Estados Unidos desde Nogales, México.

EL CRUCE A EE.UU.

María Magdalena Flores expresa que recibió una llamada de su hijo desde Nogales y le dijo que había contratado a un “coyote” que lo pasaría a Estados Unidos.

Después de 22 días, María Magdalena se comunicó con una persona a quien su hijo le había referido como un contacto que le ayudó a contratar “al pollero” que lo llevaría, comunicándole que no sabía nada, pero que pensaba que los habían agarrado los agentes de Migración.

“El problema es que todos los que iban en el grupo de Jimmy y que había agarrado Migración habían regresado a sus respectivos países y sólo mi hijo había desaparecido”, dice la madre.

Añade que “pensé lo peor, pero después de tres semanas sin saber de mi hijo me desesperé y fui al Consulado para que me ayudaran a encontrarlo”.

“Usted sabe, a uno lo dejan botado en el desierto y la familia no se da cuenta si ha muerto y eso me volvía loca”, comenta.

BUSCA AYUDA EN EL CONSULADO

Narra que el cónsul hizo lo que pudo, habló con un oficial de Migración quien le informó que tenía que ir a la frontera donde llevan un sistema de registro para que ella misma se indagara si su hijo estaba detenido o desaparecido.

De manera que siguió el consejo y fue a Nogales, pero dos días después recibió una llamada y era su hijo diciéndole que estaba detenido.

FUTURO INCIERTO

Después de meses de estar detenido en una cárcel común, Jimmy no sabe qué será de él, si continuará preso, condenado por haber entrado ilegalmente a EE.UU. después de una orden de deportación, o si será trasladado a las cárceles de Migración para luego ser deportado nuevamente a Nicaragua donde ya no le queda familia.

María Magdalena se pregunta cuánto tiempo estará detenido su hijo, y tampoco sabe cuándo lo van a pasar a Migración.

“A mí se me hace mucho tiempo detenido sin atribuirle ningún cargo hasta la fecha”, agrega. “Pienso que en este país tienen que decir por qué detienen a una persona o decirle lo que va a suceder en el futuro con ella”, dice tristemente.

Denia Sequeira Miranda, secretaria administrativa del Consulado General de Nicaragua en Los Ángeles, dijo que si María Magdalena Flores cree que es injusto que su hijo sea deportado o condenado a cumplir una pena, podría apelar a través de un abogado que el mismo Consulado le recomendaría.

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