- Los conciertos del grupo fueron un éxito
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Al ritmo de música de chicheros, el torito que acompaña en sus presentaciones al grupo La Nueva Compañía corneó a más de un tico y un nica en Costa Rica.
Este grupo regresó después de 10 años a este país, esta vez cargado de la riqueza cultural nicaragüense que se disfruta en canciones como Se Rompen los Fuegos, Sones de Toro, El Zopilote Murió y la música de El Güegüense.
Y lo hizo en grande, pues su gira de conciertos que inició el jueves y terminó ayer, fue para celebrar el décimo aniversario de Calle 8, unos de los grupos de cumbia más reconocido en el ámbito musical costarricense.
“Fue una experiencia muy placentera y vos mismo has sido testigo sobre el impacto de nuestra música entre costarricenses y nicaragüenses. El propósito de la gira se cumplió, que era lograr que la gente bailara y además como músico uno se siente satisfecho que la gente lo aplauda”, dijo Libert Reyes, vocalista del grupo.
La música que se baila “sobaqueada” al ritmo de La Nueva, sonó en salones de baile de Guápiles, San Carlos, Orotina, Alajuela, San José y Upala.
Pero una de las presentaciones con mayor adrenalina fue la del sábado, en el salón El Herediano, ubicado en la capital costarricense. Allí cientos de inmigrantes que se sienten orgullosos de ser nicaragüenses abarrotaron el lugar para reír, bailar, saltar y hasta gritar al ritmo de La Nueva.
Cabe señalar que la música de este grupo es de las más sonadas en emisoras con perfil nicaragüense, pero nadie la había escuchado en vivo en algún lugar de este país.
“Cantan bonito y sobre todo porque recogen música cultural nicaragüense para adaptarlas a su son”, dijo María Mercedes Solórzano, al salir toda sudorosa de El Herediano, la madrugada del domingo.
El último concierto de La Nueva Compañía fue ayer, en un salón de baile de Upala, Cantón, sitio fronterizo con Nicaragua.
