- Periodista de Masaya reportea y presenta para el Canal 51 de Telemundo en Miami
[/doap_box]
CORRESPONSAL/MIAMI
Con una clara dicción del español e impecable imagen logra penetrar a los hogares de Miami para informar del diario acontecer local, se trata del nicaragüense Iván Taylor, periodista y presentador de noticias del Canal 51, de la cadena Telemundo.
Él ha ganado cinco premios Emmy, galardones que entrega anualmente como premio a la excelencia la industria de la televisión estadounidense.
El primer Emmy que ganó fue por la serie de reportajes Cinco historias y una realidad, producido clandestinamente en Cuba, en el que aborda las dramáticas carencias que vive el pueblo cubano. Taylor ingresó a Cuba como turista, y desafiando la seguridad de ese país, logró realizar esos trabajos.
Los otros cuatro Emmy, los ganó con la elaboración de dos series de reportajes realizados en su natal Nicaragua. El primero es Cosecha letal en el que aborda la problemática de los trabajadores de las bananeras, condenados a muerte a causa del uso del mortal pesticida: Nemagón.
El segundo titulado Los niños del basurero, con el que ganó tres Emmy, presentó la dramática situación de miseria que viven centenares de niños que se ven obligados a recoger desechos en el basurero municipal de Managua, conocido como La Chureca.
“Ha sido el trabajo que más premios Emmy le ha dado al Canal, particularmente yo gané tres en la categorías: trabajo de reportero, escritura y por serie televisiva”.
Añade que “cuando gané mi primer Emmy me sentí realizado, pero aprendí que el reto debe continuar y que el compromiso es mucho mayor por hacer un mejor trabajo porque la gente así lo demanda”.
Hoy el nicaragüense que llegó a Miami, a inicios de la década de los ochenta, tras el triunfo del Frente Sandinista, disfruta de las mieles del éxito.
DIFÍCIL INICIO
Iván Taylor se graduó de Periodismo en 1996, en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), pero incursionar en el periodismo fue duro, tuvo que trabajar un par de años gratis haciendo pasantías en diferentes medios hasta alcanzar un lugar.
Así que mientras trabajaba como mesero y cantinero en un restaurante de Miami, para poder sostenerse también ejercía gratuitamente su profesión.
“Esta carrera no es como estudiar arquitectura u otra profesión, que presentan opciones de empleo al salir de la Universidad. El Periodismo es una carrera sumamente competitiva”, dice.
SIN SALARIO
Fue en 1997, tras leer un anuncio en el periódico, donde se promocionaba el programa de noticias por cable, Nicaragua al día que decidió escribirle al director del mismo, Róger Meléndez. “En esa carta le decía que era nicaragüense, que recién me había graduado, que quería trabajar y que no importaba cuál fuera el salario. Pero el caso es que no había salario —Taylor ríe al recordar esa anécdota— me costó más de lo que yo pude haber obtenido”.
Aunque reconoció que ese programa fue su prueba de fuego para vencer el miedo a las cámaras de televisión. “Me equivocaba 100 veces, estaba lleno de nervios. Meléndez me propuso luego que fuese el presentador del programa y le dije que sí, que estaba encantado de asumir ese nuevo reto”.
ENTREVISTA A ORTEGA
El programa mejoró económicamente y eso le permitió viajar a Nicaragua como periodista, para cubrir la toma de posesión de Arnoldo Alemán.
Confiesa que la entrevista a Daniel Ortega, realizada en la campaña electoral del 2001, fue una de las más difíciles que ha realizado en su carrera. “No sólo por el hermetismo que rodea a Ortega, sino porque estaba frente al responsable del cambio de mi destino y él que obligó a miles de nicas a vivir el duro exilio”, señaló.
TRES EMPLEOS, UN SALARIO
La oportunidad esperada para ingresar a una cadena hispana llegó. Cubriendo una nota sobre la Ley Nacara se encontró con un reportero colombiano que trabajaba para el Canal 51, él le recomendó solicitar empleo en Telemundo.
Fue a buscar empleo, pero sólo encontró una pasantía, la que aceptó .
Con la nueva propuesta, Taylor contaba con tres trabajos, pero sólo uno le generaba ingresos, el de cantinero.
“Empecé a planificar bien mi tiempo de manera que no afectara mi trabajo como mesero y cantinero, que era el que me permitía ganar dinero. Mi pasantía en Telemundo inició en mayo de 1998”.
UN INCENDIO CAMBIÓ SU VIDA
Un evento circunstancial le dio un giro a su carrera. “El 20 de julio de ese mismo año mi familia y yo fuimos a un crucero, invitados por un matrimonio amigo. A dos millas de haber zarpado el crucero del puerto, el barco se incendió, a uno de mis amigos le pedí prestado su celular para llamar al canal, puesto que yo no tenía uno en ese entonces.
Ese hecho coincidió con el horario de la transmisión estelar del noticiero. El canal envió un helicóptero y yo a través del teléfono narré la historia en vivo”.
Otros canales en inglés y español llamaron también a Taylor para que hiciera una transmisión. “Esa noticia me abrió las puertas y empecé a hacer reportajes, de ahí vinieron otras historias que me las pagaban”.
Fue así que la oportunidad de ser contratado finalmente se presentó en febrero de 1999. El Canal 51 abrió la edición del noticiero del mediodía, y le ofrecieron a Taylor el puesto de asignaciones.
Recuerda que el salario no era muy alentador, pero aceptó el reto porque vio abrirse una nueva puerta en el camino de su carrera
Cinco años después, el Gerente General del Canal, Mike Rodríguez, le propuso la posición de presentar los noticieros en fin de semana.
“Me dijo que era el momento de poner presentadores de otras nacionalidades al aire, debido al aumento en la diversidad de nacionalidades que convergen en Miami”, cuenta.
