Irán probó ayer “con éxito” su primera “bomba inteligente”, que dijo que utilizará únicamente contra sus “enemigos”, mientras advirtió de los planes de EE.UU., de declarar organización terrorista a la poderosa Guardia de la Revolución.
La bomba iraní, de 900 kilogramos y dirigida por láser, “es muy potente y puede alcanzar objetivos políticos y económicos del enemigo”, advirtió el Ministro de Defensa, general Mustafa Nayar, durante una ceremonia para anunciar la prueba de la bomba.
Las televisiones locales mostraron imágenes de lo que se cree que fue la prueba de la bomba “Qased-GBU 78/A”, en las que aparecía un cazabombardero mientras destruía un objetivo en tierra.
La televisión por satélite Al Alam mostró, asimismo, imágenes del artefacto y citó al ministro, mientras afirmaba que la bomba puede ser lanzada por cazabombarderos F-4 y F-5 desde una distancia de 20 kilómetros.
Nayar reafirmó, además, que el artefacto tiene “una mayor capacidad destructiva” y mostró su confianza en que su producción a nivel industrial “aumentará considerablemente la capacidad defensiva de la República Islámica”.
Sus advertencias son vistas por los comentaristas como un claro mensaje a Estados Unidos, país que tiene una importante presencia militar en el golfo Pérsico y acusa a Teherán de intentar desarrollar un programa nuclear secreto y de interferir en los asuntos de Irak.