- Consulados nicaragüenses en esas ciudades atienden como mínimo cien personas por día, con sólo cuatro funcionarios. Los inmigrantes se quejan de recibir atención deficiente y trato inadecuado de los empleados consulares
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CORRESPONSALES/ MIAMI Y LOS ÁNGELES
Domingo Ramírez viajó en su vehículo durante 12 horas, desde Georgia hasta Miami. El propósito: tramitar su pasaporte en el Consulado General de Nicaragua, en Miami, la representación diplomática de su país más cercana a su domicilio.
Para Ramírez, esa travesía es agotadora, pero visitar el Consulado en Miami se ha convertido también en una pesadilla, debido a la deficiente atención y el trato inadecuado que, según afirma, recibió de funcionarios consulares.
“Uno viene desde lejos a gestionar su pasaporte. Te mandan al correo a comprar las estampillas, a certificar el sobre que debes dejarles abierto para que te envíen el pasaporte, una vez que ya esté listo. Le pregunté a la señora de la ventanilla que si las estampillas que le llevé son las correctas, y me contestó que ella no trabaja para el correo. Creo que con la experiencia que tiene debería saberlo; si pregunto, es para verificar que todo está bien porque vivo en otro Estado y no puedo estar viniendo a Miami”, relató Ramírez.
Pero esa mala percepción sobre la calidad de atención a los nicaragüenses en el exterior, no es exclusiva de Ramírez. Ofelia Moncada comparte la misma opinión. Ella viajó desde la ciudad de Orlando a Miami, durante cuatro horas, para gestionar su pasaporte.
“Hice todo lo que me dijeron, fui al correo, compré las estampillas, el sobre, y lo certifiqué. Aquí pagué el trámite más barato de 55 dólares, para recibir el pasaporte en un mes y medio. Pero no me dan ninguna garantía de que me va a llegar; me dijeron que ellos lo enviarán por correo y que su función ahí concluye. ¡Cómo es posible!”, se lamentó.
LA DEJAN EN LA VENTANILLA
Una nicaragüense que omitió su nombre por no poseer estatus legal en Estados Unidos se presentó al Consulado a solicitar un pasaporte para su esposo, que también permanece en condición de indocumentado y trabaja en construcción en el Estado de Georgia.
“Mi esposo necesita un documento de identidad y el abogado le dijo que él con el pasaporte resuelve. Vine aquí, me apunté en la lista, me senté a esperar y cuando me llamaron le conté a la de la ventanilla la necesidad del pasaporte. En eso se acercó una extranjera a la ventanilla y la que me atendía dejó de escucharme para atender a la otra señora y se fue a la ventanilla de al lado. Cuando terminó, me volvió a preguntar y tuve que contarle otra vez la historia. Eso no me gustó, te hacen sentir mal”, declaró.
Erving Solís, nicaragüense que reside en Georgia, expresó que hacer gestiones en el Consulado requiere de mucha pérdida de tiempo, no sólo por la espera para ser atendidos, sino también por la falta de información adecuada que brindan para agilizar el servicio.
Su versión fue confirmada por una de las personas que labora en la oficina que brinda servicios de notaría, que se ubica frente al Consulado. “Es verdad, no hay una buena atención, las personas tienen que venir aquí hasta dos y tres veces para sacar copias u otros trámites, porque no les explican bien. Hay trámites, como la cantidad de copias que requieren, que nosotros se lo explicamos a la gente porque no les informan adecuadamente”, sostuvo.
RECONOCE MALA ATENCIÓN
En temporada baja este Consulado atiende un promedio de 100 personas o un poco más, en época alta, como verano, Semana Santa, Navidad, se duplica.
El Cónsul General en Miami, Luis Martínez, reconoció que la atención a los nicaragüenses no es la mejor y dijo conocer de las quejas a través de las cartas que los afectados dejan en el buzón. Sostiene que recibió una administración así y, desde que asumió el cargo hace dos meses, el personal permanece casi intacto.
“Han habido quejas. Yo estoy arrastrando lo que me han dejado, sin embargo, estamos trabajando en función de mejorar el servicio. Cada mes estará viniendo a Miami un funcionario de la oficina Consular de la Cancillería, para capacitar al personal”, dijo Martínez.
LAS METAS
De acuerdo con Martínez, su interés es mantener estabilidad laboral en el Consulado. Dijo que orientará al personal acerca de la necesidad de mejorar la calidad de atención al público.
Otra de las metas que se ha propuesto es agilizar la atención. Para ese fin, dijo, instalarán tres nuevas computadoras. Actualmente, el área de atención al público cuenta con una sola computadora, para cuatro funcionarios consulares.
Explicó que una de las ventanas será destinada a la atención de personas de la tercera edad y minusválidos.
El Consulado General de Miami se propone continuar con el servicio de los Consulados Móviles, en distintas ciudades de la Florida, como Orlando, Key West, West Palm Beach, y Estados como Georgia y Nueva Orleáns, donde residen cientos de nicaragüenses.
LOS PRIMEROS SÁBADOS
El Consulado Móvil brindará atención en West Palm Beach el primer sábado de cada mes. Mientras que los días 14 y 15 de julio próximo y los días 17 y 18 de noviembre, se trasladará a Nueva Orleáns, Luisiana.
Para los días 13 y 14 de octubre, la atención será en Atlanta, Georgia. La programación de atención durante los meses de agosto, septiembre y noviembre, está prevista para las ciudades de Los Cayos, Kissimmee, en la Florida, y en Puerto Rico, donde también habitan nicaragüenses.
EN LOS ÁNGELES
La situación en Los Ángeles no difiere de Miami. Jazmina Cerna, una nicaragüense que viajó más de 15 kilómetros desde la ciudad de Lynwood a Los Ángeles, para realizar un trámite en el Consulado, tuvo que esperar más de tres horas para obtener su documento.
“He perdido un día de trabajo y dinero en el parquímetro”, dijo molesta Cerna, quien se quejó del mal servicio que prestan en el Consulado.
Fátima Medina, otra de las usuarias que se encontraba en el lugar, salió en defensa del personal del Consulado, aunque reconoció que siempre hay inconvenientes. “Las cuatro personas que atienden la representación diplomática no son suficientes para atender la demanda, por lo que el Gobierno nicaragüense debe aumentar el número de personal para que la comunidad reciba un mejor servicio”, señaló.
Camilo Astacio, quien funge como asistente del cónsul general Luis Max Ocón, dijo que es un hecho innegable que la comunidad nicaragüense exige un mejor servicio y atención, y por eso es necesario que el Gobierno ponga mayor atención a los nicaragüenses fuera de Nicaragua.
“Es necesario incrementar el personal especialmente en el Consulado General de Los Ángeles, donde cuatro personas deben atender a un promedio de 80 personas diarias, además de mejorar la comunicación entre los consulados y Cancillería”, agregó.
Para mejorar la situación han decidido iniciar un Consulado Móvil en la ciudad de Valle, desde donde atenderán además a todos los nicaragüenses que viven en la ciudad de Las Vegas y otras áreas del estado de Nevada.
Otra de las medidas a tomar es ampliar el horario de atención al público de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.