LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Dos músicos, dos historias

Quizá lo que más acerca a las figuras de José de la Cruz Mena y a Edvard Grieg es esa capacidad asombrosa de amar la música, en todas sus manifestaciones. Ambos, desde muy niños, encontraron esa vocación. Grieg creció en un ambiente musical, pues su madre fue su primera profesora de piano y, en el […]

Quizá lo que más acerca a las figuras de José de la Cruz Mena y a Edvard Grieg es esa capacidad asombrosa de amar la música, en todas sus manifestaciones. Ambos, desde muy niños, encontraron esa vocación. Grieg creció en un ambiente musical, pues su madre fue su primera profesora de piano y, en el caso de Mena, su padre, don Yanuario Mena, fue quien le enseñó las primeras clases de música. Si vemos detenidamente sus biografías, sus primeras escuelas musicales inician en sus casas, un elemento importante en la vida de estos dos músicos para afianzar su relaciones familiares.

Otro elemento que destaca en la trayectoria de ambos músicos es el reconocimiento como músicos creadores de la identidad de sus países: a Grieg se le considera un compositor nacionalista, reflejando la inspiración de la música folclórica noruega, y a Mena un clásico nicaragüense por la autoría de sus populares valses como Ruinas y Amores de Abraham.

Sin embargo, a estos autores tal vez sólo los acerquen las notas musicales, su vida en sí, son dos novelas diferentes. Grieg vive una vida cómoda y a los 15 años viaja al conservatorio de Leipzing, donde desarrolla su talento. Mena, por su parte, a los 16 años ingresa a la Banda de los Supremos Poderes en El Salvador, pero regresa a Nicaragua presintiendo estar contaminado de lepra, cuatro años después le confirman la noticia.

De manera que uno vive cultivando su talento en academias y perfeccionado sus composiciones en recitales, y el otro se ve obligado a aislarse por sentir vergüenza de padecer la enfermedad de lepra y a componer en la soledad de una humilde vivienda en la zona del Río Chiquito. Siendo la vida de Mena una historia dolorosa, como muestra esta el evento más dramático que viviera, en septiembre de 1904 en la celebración de los Juegos Florales, cuando ganó el primer premio con su vals Ruinas y fue ovacionado por la gente que gritaba ¡Viva Mena! pese a su enfermedad, y éste subió a la parte de arriba del teatro a admirar que lo aclamaban.

Nos nicaragüenses encontramos en los valses de Mena, una familiaridad con nuestras raíces, y si bien, sus partituras han servido a otros músicos para conocer mejor la música nicaragüense y su historia, a nosotros nos llena de orgullo sentir que su lenguaje melodioso gusta y atrapa.

En este año, Nicaragua y Noruega celebran el centenario del fallecimiento de ambos autores, en conciertos y homenajes sobre su música, vida y obra. Una vez más su muerte nos acerca a estos creadores y nos convoca a conocer sobre ellos y a escuchar con atención las notas de piano de Grieg y las notas de violín de Mena.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: