LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

NINA y EDVARD GRIEG . VED KLAVERET. 1898. (LA PRENSA/CORTESÍA EMBAJADA DE NORUEGA)

Encontrando a los clásicos

José de la Cruz Mena y Edvard Grieg compartieron muchos de los mismos años pero en distintos lados de la tierra y murieron a pocos días de diferencia. El compositor nicaragüense era más joven y americano, por ambas razones es más probable que fuera éste quien conociese algo del noruego, y no de la otra […]

José de la Cruz Mena y Edvard Grieg compartieron muchos de los mismos años pero en distintos lados de la tierra y

murieron a pocos días de diferencia. El compositor nicaragüense era más joven y americano, por ambas razones es más probable que fuera éste quien conociese algo del noruego, y no de la otra forma.

Con melodías de influencias romanticistas, música para bailar y disonancias, Mena mostraba en su obra ser mas polifónico y radiante que el estilo clasicista, armonioso y nórdico de Grieg.

Ambas figuras gozaron de reconocimiento y prestigio durante sus vidas y en sus propias naciones. Grieg tenía la desvelada vida de un viajero incansable donde le faltó poquísimo su abnegada mujer, mientras Mena como un célibe divino leproso tuvo su hogar adonde obligatoriamente él llegaba: la montaña, en Río Chiquito.

Cuando se escucha la paciencia con que gradualmente a manera tenue Morgenstimmung es ejecutada, uno imagina un creador sosegado que pasa largos ratos en lugares demasiado familiares dando voz a silencios que conoce tan bien. Un recurso para ello, no muy utilizado fuera de la música clásica, es luego de la transición gradual del silencio, a la melodía, la gradual integración del acorde con una parsimonia armónica tímida. Incluso, en obras influenciadas por el folclor y Handangar noruego, la armonía clásica impera.

En Amores de Abraham, las disonancias son tristes y apasionadas como el tango, y los acordes y tiempos veloces hacen un vals de sensibilidad encontrada y joven. La música es la de un chico leonés que encontrará la forma de bailar con la chica que quiere. Muchos valses fueron dedicados a amigas y esposas de mecenas. Al perder la vista Mena se valía de aprendices que escribían en pentagrama la creación del maestro; éste les enseñó a tomar hasta de los sonidos del chompipe.

En ambos sus respectivas obras parecen dar a ellos de forma ideal lo que carecieron los artistas en la realidad material. La paz que crea Grieg en sus composiciones contrasta con su ética laboral absolutista. Supongo que la obra de Mena es un tanto triste; sin embargo, lleva la yuxtaposición de otros elementos más ardientes que denotan cierto masoquismo vitalista. Sospecho que anhelo por los problemas de un hombre típico y saludable.

Con Ruina, Mena ganó el Concurso de las Flores que le permitió viajar al viejo mundo y escuchar su vals interpretado por las grandes orquestas alemanas. Grieg fue director de la Bergen Harmoniske Selskab, luego de haber sido internacionalizado por la Orquesta Sinfónica de Londres.

Tanto Grieg como Mena provinieron de familias musicales y sus talentos fueron nutridos desde muy temprana edad. Mena había iniciado su vida como un viajero hasta que la enfermedad lo detuvo, éste fue el caso también con Grieg; sin embargo, el Chopin del Norte tuvo más tiempo. Debido a su ascendencia, ambos eran compositores académicamente formados y rodeados de grandes en el caso de Grieg: Litz y Brahms entre otros.

Esto significó muchas colaboraciones con otros artistas de otras y la misma disciplina. Un ejemplo sería Amores de Abraham, en el caso de Mena y la música incidental que había pedido el propio Ibsen para Peer Gynt. Mena según el sabio Debayle tenía tedeum, avemarías, misas de gloria y réquiem, sones de pascua, valses, mazurcas y pasodobles. Grieg componía piezas sinfónicas, sonatas para piano, violonchelo, piano con violín y música incidental.

En la actualidad es mucho más sencillo cerrar brechas entre los artistas del mundo (tanto Mena como Grieg tienen su obra en la red), quizá en cien años nuestros pueblos se vuelvan a unir para celebrar dos creadores y sus obras con paralelismos formales, temáticos y/o cronotópicos pero en esa ocasión ellos habrán conocido el uno la obra del otro y hasta haya unos cuantos e-mails entre ellos para la posteridad.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: