- La travesía de un piloto en Motoenduro
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Es la mañana de un sábado, Orlando Talavera se prepara para su primera competencia de enduro. Su inexperiencia lo hace pensar que la carrera será fácil, pero no se imagina que en el camino le esperarían peligrosos desafíos.
Apenas se ha recorrido unos cuantos kilómetros y Talavera está cansado.
—¡Qué calor hace aquí, me pesa todo el traje! —se sofoca Talavera.
Pero esto no era todo, a tan sólo unos metros le esperaría un barranco resbaladizo, debe pasar a la orilla, un solo desliz o mala maniobra con la moto, puede costarle la vida.
—¿Cómo cruzo la orilla? Bueno, que sea lo que Dios quiera— se persigna y más que eso, piensa dos veces cruzar la orilla.
—Uno, dos, tres ¡allá va! —se decide el intrépido joven, casi con los ojos cerrados y con los nervios de punta pasa su primera prueba, y le basta para sentirse seguro y emprender un exitoso camino hacia la meta final.
Talavera incursionó competitivamente en las competencias de motoenduro cuando tenía 17 años, pero su apego a la velocidad y las carreras de dos ruedas se cultivó desde temprana edad.
“Tenía cinco años cuando me monté a una moto. Mi hermana y mi papá fueron los que más me motivaron para seguir en este deporte”, explica Talavera.
Entre sus manos sujetó el manubrio, colocó sus diminutos pies en los pedales, aceleró y le dio rumbo a la carrera más larga de su vida. A pesar de la peligrosidad, Talavera siempre estuvo claro que el practicar el motoenduro pondría en riesgo su vida.
“Esto es lo divertido del motoenduro, no sabes con lo que te toparás, pero mientras más difíciles sean los trayectos te da la posibilidad de mejorar la técnica y conocerte vos mismo como piloto”, dice Talavera.
Con el pasar de los años, este joven mostró sus habilidades natas y el nerviosismo de la primera carrera desapareció, se convirtió en un excelente piloto y uno de los más fuertes a nivel nacional. Talavera ya no era el niño mocoso e inseguro. Sobre piedras sueltas marcaba a paso firme las ruedas de su moto y así continuó haciéndolo hasta que logró su primer campeonato nacional en la categoría de preexpertos.
Tal y como se lo planteó Talavera logró lo inexplicable para muchos incrédulos que no confiaron en que su sueño alcanzaría forma hasta hacerse realidad.
Hace un mes, Talavera participó en el Campeonato Centroamericano de Motoenduro, donde participaron 220 pilotos en busca del título de la región y fue sorpresivamente un nicaragüense quien se alzó con el triunfo.
“Fue una experiencia muy diferente, luego de participar en campeonatos nacionales salté a una competencia internacional. Ahora soy campeón centroamericano”, expresa.
Ahora con 21 años, dos títulos nacionales y un campeonato internacional, alcanzado en apenas dos años de competencia profesional, Talavera se traza la meta de cruzar de la categoría preexpertos a expertos en el ámbito internacional, un cambio que no teme realizar.
“Creo que es momento de cruzar la línea a la de expertos a nivel internacional, es allí donde ahora debo competir. No pienso ser superior a nadie, pero con el tiempo alzarme con un título internacional en la profesional de expertos”, asegura el intrépido Talavera.
