- Urbina y Hodgson en la historia
¿Estuvo usted en el estadio de Granada en el sexto juego de la reciente Serie Final de beisbol?.. Entonces fue parte del juego de cierre más fantasioso de todos los tiempos en este tipo de series en el beisbol casero.
Tres outs separaban a los Leones de su título número 13 en los campeonatos nacionales, pero el rematador Marvin Zelaya, quien ya no es aquel tirabalazos de sus años de juventud, aunque ha compensado con experiencia y malicia las millas perdidas en su bola rápida, fue víctima del contragolpe más sensacional que se recuerde.
León ganaba 4-2 y los granadinos tomaban su último chance al bate. Todo comenzó con un golpe a Reymundo Leytón, el primer bateador del inning. El artillero Juan Carlos Urbina fue llamado del banco a tomar turno por el novato Yáder Vélez y tenía como misión buscar un batazo largo para meter en la pelea a su equipo.
“Salí a buscar el jonrón. Tenía que hacer swing largo y por lo menos conectar un extrabases en esta situación”, dijo después Urbina, quien se voló la cerca por el jardín izquierdo para emparejar el marcador.
Los granadinos aún celebraban, cuando Yáder Hodgson siguió con un línea bestial que pasó encima de la barda del bosque izquierdo, para dejar a los felinos en el campo 5-4.
Nunca antes en las series finales de nuestro beisbol un juego se había decidido con jonrones consecutivos en la última bateada.