- Por segunda vez en 37 años de historia de los campeonatos nacionales de beisbol, un equipo logra levantarse de 0-3 en una Serie Final para ganar los últimos cuatro juegos y coronarse campeón
Se salen de la tumba para arrebatar el campeonato
La lluvia estropeó el inicio de la Serie Final y dejó a cada equipo sin su mejor brazo para el primer desafío. El viernes 15, Olman Rostrán y Julio Raudez hicieron sus calentamientos de rutina, pero en el primer episodio, el aguacero canceló el encuentro, que se pasó para el sábado 16, siempre en León.
Los felinos echaron mano del derecho Manuel Pineda, a quien no le temblaron las piernas ante la responsabilidad de abrir el primer desafío. Sobrevivió a un inicio flojo hasta construir un sólido trabajo de siete entradas para tres hits y dos carreras, una de ellas sucia. El carabinero leonés retiró en fila a los últimos 10 bateadores que enfrentó.
Eduardo Romero fue la bujía de los rugidores con tres carreras empujadas, incluyendo dos que rompieron un efímero empate a dos carreras en el cuarto capítulo, cuando los felinos explotaron al abridor del Granada, Diego Sandino.
Antes que Pineda cogiera el paso, los Tiburones aprovecharon para anotar en el primer inning, con un hit impulsador de Yáder Hodgson. Reymundo Leytón lo imitó, pero Stanley Loáisiga fue esperado en el plato, lo que atentó contra los intereses del Granada desde muy temprano.
Los granadinos se terminaron de suicidar en el octavo inning, al no hacer carrera a pesar de tres hits y un boleto.
