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Si las cifras y la dedicación fueran los más decisivos factores para triunfar en el beisbol, Elvin Orozco, joven prospecto firmado por los Yanquis, tiene grandes posibilidades de éxito. Sin embargo, siempre hay otros elementos en juego.
“Lo único que uno puede hacer es tratar de lanzar bien. Las decisiones las toman los jefes”, reconoce Orozco, quien recién ha retornado al país, tras su segunda temporada en la Liga de Verano de República Dominicana.
Orozco se convirtió en uno de los principales tiradores del equipo A de los Yanquis en la isla caribeña. La campaña la cerró con 3-1 y 0.94 de efectividad. Fusiló a 49 bateadores en 47.2 entradas, en las que admitió 31 hits y obsequió 12 boletos.
“Una de las cosas que más mejoré este año fue mi control. Ahora di menos bases y lancé más entradas. Además, pude dominar bien la curva y el cambio, y mi recta alcanzó las 91 millas”, señala Elvin, de 18 años y 6.2 pies de estatura.
La primera campaña de Orozco en Dominicana fue en el 2006 y acumuló un récord de 6-0, pero su efectividad fue de 4.60, aunque propinó 43 ponches en 31.1 episodios, mientras obsequiaba 16 bases por bolas y cedía 26 imparables.
“Mi coach de pitcheo (el panameño Wilfrido Córdoba) quedó encantado con los progresos que vio en mí y los Yanquis me han invitado a la Liga Instruccional que debe iniciar como el 20 de este mes en Dominicana, así que voy para allá”, dice Orozco.
Al momento de su firma, Elvin no fue firmado propiamente como un gran prospecto, pero su disciplina y dedicación, además de la evolución registrada, ha entusiasmado a los Yanquis, que valoran la posibilidad de enviarlo a Estados Unidos.
“En el equipo se comentaba que yo debía ir a Estados Unidos, pero que se me haya dicho así de forma directa, no lo han hecho. A lo mejor van a decidirlo después de la Instruccional”, dice Orozco, oriundo de Apompuá, Ciudad Darío, Matagalpa.
