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Sabor nica en el centro de Los Ángeles

El lugar atiende a cinco mil comensales semanales CORRESPONSAL/LOS ÁNGELES Cocinar con el auténtico sabor de la comida nicaragüense, utilizando ingredientes de Nicaragua y tratando de crear un ambiente propio del país, es uno de los secretos del éxito del restaurante: La 27, ubicado en el centro de Los Ángeles, California. El éxito también es […]

  • El lugar atiende a cinco mil comensales semanales

CORRESPONSAL/LOS ÁNGELES

Cocinar con el auténtico sabor de la comida nicaragüense, utilizando ingredientes de Nicaragua y tratando de crear un ambiente propio del país, es uno de los secretos del éxito del restaurante: La 27, ubicado en el centro de Los Ángeles, California.

El éxito también es atribuido al esfuerzo y dedicación, la fe en Dios y un sentido de patriotismo que siempre acompañó a sus propietarios y que hoy se cotiza como uno de los negocios más próspero de Los Ángeles.

los COMENSALES

Hace 15 años Yolanda Carmen Gutiérrez ni siquiera se imaginaba que iba a cocinar para unas cinco mil personas semanales. De niña su madre le daba la comida y cuando adolescente siempre hubo alguien que la alimentara, por eso considera casi un milagro que haya hecho realidad “el sueño americano” a través de la comida nicaragüense.

“Siempre me dio curiosidad y me preguntaba ¿por qué mi abuelita cocinaba tan delicioso?, recuerda Yolanda, mientras aparta un momento de su tiempo a LA PRENSA para explicar por qué del éxito de su negocio que da empleo a una veintena de personas que realizan tres turnos diarios para atender a centenares de personas que visitan a diario su restaurante.

Asegura que las mismas empleadas de su casa en Nicaragua se interesaban por enseñarle a cocinar, considerando que eso le serviría cuando fuera grande.

Con la facilidad que tenía para aprender pudo memorizar todo lo que le enseñaban sin imaginarse que lo llevaría a la práctica y que le daría tanto al éxito y satisfacción.

años de trabajo

Al emigrar a Estados Unidos, sus hijos y esposo siempre le decían que su comida era sabrosa. “Pienso que es un don que Dios me dio”, señala Yolanda.

Su negocio no comenzó de la nada, han sido años de duro trabajo y empeño y sobre todo constancia, creyendo estar en el camino correcto.

Comenzó junto a su esposo Hernaldo Gutiérrez en su casa vendiendo fritanga, sopa de res entre otros alimentos nicaragüenses, hasta que en el 2001 después del atentado terrorista a Las Torres Gemelas en Nueva York, decidieron que su negocio debía cruzar otra etapa que permitiera no sólo crecer sino servir a la comunidad nica más abiertamente a través de un local donde pudieran reunirse mientras degustaban un sabroso platillo nicaragüense.

Desde entonces han crecido gracias al empuje y al aprecio que la gente ha depositado en ellos, expresa Yolanda.

El matrimonio se ha esmerado con el mismo afán para que el sabor de su comida no varíe.

EN EXPANSIÓN

Hace exactamente dos años ampliaron el restaurante con al apoyo de la comunidad nicaragüense, que llegaron no sólo de las ciudades del Sur de California sino de otros Estados para saborear la comida de La 27.

Incluso, añade Yolanda, muchos nicaragüenses le han pedido que abra otras sucursales.

“Para nosotros sería el mayor logro, pero no podemos porque tendríamos que descuidar la calidad de nuestra comida”, sentencia.

Agrega que no es justo para sus clientes, quienes les han seguido desde siempre y han sido parte del éxito de mi negocio.

DE CERCA CON LA COMUNIDAD

Una de las maneras de retribuir la fidelidad de la comunidad nicaragüense, según la señora Gutiérrez, es mantener los precios de los alimentos, pese a que la materia prima con que los elabora ha subido drásticamente.

Su filosofía es que con un centavo que le gane a un platillo y lleguen muchos clientes se hace un dólar aumentando su ganancia y dando la oportunidad a sus paisanos de disfrutar en familia y en comunidad.

“No me he enriquecido”, —insiste Yolanda— al explicar que su recompensa es sentir que su gente se siente satisfecha y muy contenta, con su comida, y por dar empleo.

Para Yolanda Gutiérrez estar cerca de la comunidad no sólo ha implicado acomodar un lugar acogedor, donde los nicaragüenses pueden degustar un rico platillo, sino que también ha apoyado de alguna manera la cultura de su país a través de la música folclórica y popular, patrocinando a varios grupos artísticos.

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