El Banco Mundial analizó hoy una nueva Estrategia de Alianza con el País (EAP) para Nicaragua, en el marco de la cual los préstamos y créditos para inversión a este país podrían ascender a un total de 240 millones de dólares entre 2007 y 2012.
La concesión de estos créditos se realizará a través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que es la entidad encargada de este tipo de préstamos.
“Dada su trayectoria de sólidas políticas macroeconómicas, Nicaragua cuenta con el potencial y los recursos para salir de la pobreza con crecimiento”, señaló Jane Armitage, directora del Banco Mundial para Nicaragua.
Añadió que “a través de esta nueva estrategia” se pretende ayudar a Nicaragua a construir una economía más sólida “y mejorar la equidad social y las oportunidades para toda la población”.
Esta estrategia gira en torno a cuatro objetivos principales: reactivar la economía estimulando la productividad y la competitividad; desarrollar capital humano y mejorar la equidad social y las oportunidades; propiciar el desarrollo sostenible y la infraestructura, y fortalecer el buen gobierno.
Específicamente, se prestará apoyo presupuestario y analítico para avanzar en la modernización del sector público, mejorar el clima para las inversiones y asegurar mejor focalización y calidad del gasto social.
Además, se planifican nuevas operaciones de inversión en programas de agua y saneamiento urbano y rural, gestión del sector público, administración de la tierra y caminos rurales y desarrollo de la pequeña y mediana empresa (PYME).
“Nuestro objetivo es asegurar que Nicaragua reciba apoyo sostenido por parte de la Asociación Internacional de Fomento y la comunidad de donantes”, comentó Joseph Owen, gerente del Banco Mundial en Nicaragua en un comunicado.
Agregó que el Banco también pretende apoyar a Nicaragua con un crédito de 17 millones de dólares para enfrentar las necesidades de reconstrucción de emergencia de la Costa del Atlántico Norte, que fuera afectada por el huracán Félix.
Actualmente el Banco Mundial ejecuta once proyectos en Nicaragua, con créditos netos comprometidos por un total de 214.6 millones de dólares y un apoyo de cuatro millones más del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
El anuncio se produce dos semanas después de que el Directorio Ejecutivo y el nuevo presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert Zoellick, decidieran aportar 3,500 millones de dólares de sus propios ingresos a donaciones y créditos para los países más pobres del mundo.