- Población pide que reparen puente caído por lluvias
Corresponsal/Boaco
Como consecuencia de la caída del puente Boaquito, en la carretera El Papaturro-Santa Lucía, centenares de familias que viven al otro lado del río se encuentran incomunicadas, porque no hay circulación de vehículos y tienen que cruzarse el río, para poder salir a pie a realizar sus diligencias diarias.
Aunque para la mayoría de pobladores cruzarse el río es una incomodidad y un riesgo, para otros ciudadanos, como Miguel Ignacio Soto y Alejandro Gudiel, es una buena oportunidad para ganar algo de dinero, ayudándole a la gente a cruzar sus cargas, porque el transporte terrestre está suspendido por esa vía.
Para Ignacio Soto, habitante de Boaquito, la llena del río que arrastró el puente le dejó cuantiosas pérdidas económicas, porque se le llevó varios cerdos que estaba engordando y que andaban sueltos.
Agregó que para reponerse un poco, se dedica a ayudar a pasar el río a las personas que llevan carga, logrando ganarse en el día hasta cincuenta córdobas. “Vale la pena pasar remojados todo el día”, señala con resignación.
“Nosotros servimos de taxis, pasando a tuto las maletas y la gente nos da lo que puede”, sostuvo Soto.
Alejandro Gudiel manifestó que cuando el río se llena la gente no pasa y tienen que esperar hasta que el agua baje, lo cual es un atraso. “La caída del puente nos afecta a todos”, indicó.
“La población recorre varios kilómetros para ir a hacer sus compras, lo cual ha elevado los precios de la comida, porque el frijol está a 15 córdobas la libra y esto que Santa Lucía es productor de frijoles”, apuntó el poblador.
“Cuando el agua llega arriba de la cintura y estando muy hondo ya uno no puede trabajar, hay que esperar a que el río baje”, destacó.