- Manifiesta que indígenas se regían por ese sistema
La primera dama de la república, Rosario Murillo, aprovechó un informe que brindaba sobre el brote de leptospirosis en el país, para promover el parlamentarismo como el sistema político que le conviene a Nicaragua en la resolución de los problemas sociales y económicos.
En declaraciones a una radio local el domingo, la también secretaria de Comunicación instó a la población a trabajar unida en pos de resolver los problemas que aquejan al país, y señaló que el parlamentarismo es la mejor vía para lograr el objetivo.
“Eso que estamos hablando, que se está discutiendo en el país, que deberíamos avanzar hacia un régimen parlamentario. ¿Qué es un régimen parlamentario?… El que en todas partes, en todos los rincones de Nicaragua, los nicaragüenses puedan reunirse, conversar, discutir sus problemas y realizar juntos propuestas y acciones”, expresó Murillo ayer.
La creadora de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) desvió por largo rato su informe sobre la leptospirosis, enfermedad que ha causado nueve muertos en el país y ha infectado a más de mil personas, para explicar las bondades del régimen parlamentarista.
SISTEMA INDÍGENA ERA PARLAMENTARISTA, DICE
Murillo se atrevió a decir que los pueblos indígenas tenían regímenes parlamentaristas y que los nicaragüenses deben basarse sobre las tradiciones de sus ancestros.
“Somos un pueblo que venimos de tradiciones ancestrales comunitarias, donde nuestros ancestros se regían por formas…, parlamentarias se llaman ahora, pero son formas comunitarias de enfocar los problemas, de resolver los problemas, de discutir, de decidir. Nosotros tenemos que encontrar en nuestras raíces también nuestras formas de convivencia política, social y económica”, manifestó la primera dama.
La esposa del presidente Daniel Ortega señaló que la política debe someterse a la realidad del país. “Que la política se subordine a la realidad de pobreza que heredamos y que tenemos que transformar. Una práctica social que corresponda a las necesidades de las familias nicaragüenses”, agregó Murillo.
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) está interesado en instaurar el régimen parlamentario y abolir el presidencialismo en Nicaragua.
Un borrador de reformas constitucionales al que tuvo acceso LA PRENSA, refleja que el sistema de gobierno parlamentarista que promueve el FSLN, en acuerdo con el ex presidente Arnoldo Alemán, líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), crea la figura del Primer Ministro como Jefe de Gobierno, pero deja al Presidente de la República como Jefe de Estado y con tres facultades esenciales: Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, de la Policía Nacional y dirige la política exterior.
Según analistas, la idea es perpetuar en el poder a Daniel Ortega y el pacto con el liberalismo.