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Ricardo Mayorga vuelve a los entarimados este viernes en Los Ángeles, después de un largo congelamiento de año y medio.
Pero lamentablemente vuelve con una pelea que no luce nada favorable.
Enfrentará a Fernando “Feroz” Vargas, quien pese al deterioro que ha sufrido en sus peleas más importantes de su carrera, me parece que ha tomado un poco de ventaja al lograr que la pelea se realice en una categoría que le favorece: 168 libras.
En un inicio, consideré que Mayorga tendría cierta ventaja sobre Vargas, porque hablan de peleas en las 160.
El nica no está tan golpeado, está motivado por la necesidad de volver a escalar la cima del boxeo internacional y necesita urgentemente ganar para recuperarse un poco en el aspecto económico.
Pero la posposición de la pelea en septiembre pasado atentó con los planes. Mayorga perdió el ritmo de preparación que había conseguido y Vargas acordó mover el límite de 160 a 168 libras.
Cualquiera puede pensar que Vargas llegará gordo a la pelea. Pero igualmente Mayorga lo hará, y más bien creo que el “Feroz” aprovechará este movimiento de la categoría para no excederse en el esfuerzo por bajar de peso y llegar con más fortaleza. Vargas, quien cuenta con un completo equipo de trabajo, ha orientado la pelea a su favor.
Además, Mayorga ha logrado algo que lamentablemente no consigue frente a otros peleadores. Consigue agregar una extra de odio en su contra para cada pelea, porque ofende tanto a sus rivales, entra en el terreno de lo personal, insulta a sus seres queridos como sus madres, lo que motiva a sus rivales a tomar este asunto boxístico en algo personal.
Mayorga habló de la familia de Vargas. Y eso lo tiene furioso, comprometido con los suyos y ese odio se nota en su última comparecencia de presa con declaraciones cortantes, que no se escuchan tan a menudo en el ambiente boxístico.
Mayorga consiguió que en mayo del año pasado, Oscar De la Hoya trabajara horas extras para derrotarlo. Vimos el resultado, a un “Golden Boy” rápido, cortante, con grandes condiciones físicas y con esa motivación extra frente al bocón que lo ofendió en reiteradas ocasiones. Ni modo, así es Mayorga.
Pasando a lo deportivo, Mayorga perderá mucho terreno peleando en 168 libras. Considero que es un peleador que daría todo lo mejor de sus condiciones en las 154 libras, luciendo velocidad, fortaleza y pulmones para caminar largo en el cuadrilátero.
Pero nunca ha peleado en los supermedianos. Es una categoría nueva para él, y no le resultará nada provechoso experimentar en una categoría para una pelea que puede decidir su futuro inmediato en el boxeo rentado.
Es una lástima que Mayorga haya perdido tanto terreno, en un momento que las categorías welter y superwelters están tomando mucho atractivo con la presencia de Miguel Cotto, Floyd Mayweather, Oscar De la Hoya, Cory Spinks, Ricky Hatton, Paul Williams, Antonio Margarito, y tantos otros buenos peleadores que podría representar rivales de calidad para Mayorga, siempre y cuando logre derrotar a Vargas este viernes en el Staples Center de Los Ángeles, California.
