LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Vitrina del Ahogado

El reloj de agua sobre la paredmarca las horas con pecespequeñas sombras que flotando en el mantel suciose llevan a la boca las moronas de pan duroque dejó la mano envuelta en venas. Los corceles atrapados en la cárcelque forman los cabellosescaparon por la hendidura de su cuerpo y anoche ella dueña del latido de […]

El reloj de agua sobre la pared
marca las horas con peces
pequeñas sombras que flotando en el mantel sucio
se llevan a la boca las moronas de pan duro
que dejó la mano envuelta en venas.

Los corceles atrapados en la cárcel
que forman los cabellos
escaparon por la hendidura de su cuerpo

y anoche ella

dueña del latido de la casa
después de lavarse con aceite las manos
y acariciarse durante veintinueve minutos los labios
hasta hincharlos de sangre
y empezar a oler a humo
de pétalos muertos
se mojó las manos de savia espesa y odorante
y las metió en el excremento caliente
que expulsó después del orgasmo.

Anoche Ella fue la fiebre
y entre sus ojos un frasquito de veneno dulce
de espeso blanco
fue derramado
negro tinte en carne el cabello
en la bandeja plateada con bordes cortados
en el platillo oscuro teñido en miel
nuez moscada
la gota dulce
el polvo oscuro ardiendo
en el polvo fino de la sal
carne cruda y roja despedazada en masa
y copro de avellana.

En la caja de cristal
el comedor empañado

una luz varada en agua
que no alumbra
pero marca horas con sombras de peces,

esa luz eléctrica que pinta la mesa en grises
dibuja la silueta de un hombre que se sienta
a llenar la boca de texturas que se deslavan en saliva
a morder el sólido sabor de los olores
carne roja carne cruda carne ennegrecida
carne que penetró los dedos
y limpió las uñas
que fue fundida
con cabellos enrollados
para obstruir la garganta del querido esposo
se convierte en pulsación hasta el cerebro
y la garganta obstruida
y el visor de los pasados
se revuelve con la intensidad del negro en la carne,
la garganta angosta
sin dejar pasar ni un segundo el aire
los golpes en la cara de la asesina
el bisturí con que le cortó los pellejos
la gota de sangre que dejó correr sobre la pierna,
la garganta enmarañada
en el pelo ondeando
en nudo
en hiedra que se extiende del esófago a la boca
que se sale por los dientes para tejer un hilillo de sangre
hasta los ojos
la garganta cubierta de cabello
la garganta
llena de saliva
a donde no llegan los grises
de esa luz que nada alumbra
ni siquiera el mantel
con una mancha de espuma y una lengua en el plato

ni siquiera las sombras
de los peces flotan.

Anoche Ella
dueña de la henchida llave carnosa
que tantas veces fue mojada con besos
liberó los corceles del espejo
y comió los dedos de un cadáver
que no conocerá
el placer de lamer la
de la venganza.

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