Soy la pluma de cóndor
copiosa, larga y afilada,
que atrapa entre sus fibras
la tortuosidad de tus sueños
y los colores del placer.
Tu atrapasueños tejida amorosa
mientras dormías a mi lado,
para que no pensaras en nadie
más que en mí,
para que no desearas beber
agua de otra fuente,
ni incrustaras tu ardor
y el fuego de tus besos
más que en mi boca,
en cada noche loca
de pasión.
Managua, 6 de noviembre, 2007.
Dame una hoja
Dame una hoja,
y recordaré el bosque
donde vivíamos felices.
Humedece mis labios con una gota de agua,
y viviré el sueño de anchos ríos
desbordando peces.
Embarra mis manos con lodo
y sujetaré entre mis dedos
un incensario de flores perfumadas
que llevarán mi espíritu ante vos,
empapada de lluvia y fuego.
Dame amor, y amor daré
a los elementos,
y pariré hijos que amarán por siempre
la inmortalidad de tu nombre.
Managua, 31 de enero, 2006.