A mi esposo Paul Tiffer
Hace un año decidiste
dar el salto en la transparencia.
Tu ausencia, harto difícil,
cubierta apenas por el recuerdo
de tu ser:
todo Amor que diste
a manos llenas.
Ahora las cosas parecen grises
sin tus palabras en mi oído,
sin tu mano en mi mano.
Mis pies errantes caminan
transitando desiertos interminables.
Navego sin rumbo y enormes olas
presagian mi naufragio.
Asida a tu recuerdo
invoco tus palabras:
Hoy te he descubierto
amante, vibrante y delicada
como el plumaje del ave
que alguna vez cubrió
con sus temblorosas alas
en días lejanos, mi cuerpo.
Sólo tus palabras de poeta soñador
hacen posible que viva
esperando el día
que juntos naveguemos en la barca de Caronte
a buscar el Hades o lo que sea
que haya al otro lado,
porque te aseguro
que con el viaje al Hades no termina todo .
Hoy sólo espero el día infinito
cuando juntos
demos el salto en la transparencia
y convertidos en filamentos de luz
viajemos a lo ignoto.