- Está dispuesto a formar Gabinete de Unidad Nacional
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El Gobierno keniano anunció ayer que está dispuesto a formar un Gabinete de Unidad Nacional, pero la oposición afirmó que antes de cualquier negociación, el presidente Nwai Kibaki debe renunciar.
La disposición oficial para formar un gabinete de unidad, una de las posibilidades que se manejan para superar la crisis política en Kenia, fue confirmada telefónicamente por el portavoz del Gobierno, Alfred Mutua, sin precisar detalles.
Pero, el líder de la oposición, Raila Odinga, dijo en una rueda de prensa que iban a esperar a que esa propuesta fuese presentada en una mesa de negociaciones, aunque insistió en que Kibaki tiene que renunciar, pues consideran que “usurpa” el poder desde las elecciones del pasado 27 de diciembre.
Las respectivas posturas se insertan en los esfuerzos de mediación entre el Gobierno y la oposición para superar la crisis política surgida después de que la esta última acusara a Kibaki de comenzar un segundo mandato gracias a unas elecciones fraudulentas.
En esos esfuerzos, están involucrados, entre otros, el Arzobispo emérito de Ciudad del Cabo y Premio Nobel de la Paz, el sudafricano Desmond Tutu, y a partir de ayer la Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Africanos de Estados Unidos, Jendayi Frazer.
El anuncio oficial de que Kibaki está dispuesto a formar un Gobierno de Unidad Nacional fue hecho luego de que el jefe de Estado keniano se reuniera con Frazer, quien previamente se había entrevistado con Odinga.
LEVANTAN TOQUE DE QUEDA
También, se conoció que el toque de queda impuesto el lunes pasado en la ciudad de Kisumu, en el oeste de Kenia, la región más afectada por la ola de violencia étnico-política que siguió a las elecciones generales del 27 de diciembre, se levantó ayer, según informó la Policía.
“El toque de queda se levantó después de que las condiciones de seguridad mejoraran”, informaron fuentes policiales.
La medida fue impuesta en Kisumu, tercera ciudad del país y bastión de la oposición, después de la ola de violencia que estalló tras la polémica reelección del presidente Mwai Kibaki.