- Crisis hipotecaria originada en EE.UU. y sus efectos mundiales, en agenda del grupo de naciones más industrializadas del planeta
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Los bancos centrales del G10, que agrupa a los países más industrializados del mundo, advirtieron ayer que se mantienen las tensiones en los mercados de dinero y que actuarán, de nuevo, de forma conjunta si es necesario.
Tras una reunión en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI) en Basilea (Suiza), el presidente del Banco Central Europeo (BCE) y portavoz del G10, Jean-Claude Trichet, quiso tranquilizar a los mercados al anunciar que las entidades monetarias ejecutarán nuevas acciones coordinadas para inyectar más liquidez en caso de que sea necesario.
La Reserva Federal de Estados Unidos (FED), el BCE, el Banco de Canadá, el de Inglaterra y el Banco Nacional Suizo inyectaron, a finales de diciembre, efectivo en los mercados de forma conjunta para reducir los tipos de interés interbancarios.
En Basilea, Trichet se mostró “muy satisfecho” con esta acción coordinada, que calificó de “eficiente”, si bien dijo que se mantienen las tensiones en los mercados de dinero, sobre todo a largo plazo.
“Permaneceremos en contacto muy estrecho en el futuro, como lo hemos hecho en el pasado”, dijo Trichet tras ser interrogado sobre si las entidades monetarias van a intervenir de nuevo en los mercados de forma coordinada.
“Lo que hicimos fue muy importante y diría que ayudó considerablemente a estabilizar la situación”, añadió el presidente del BCE para referirse a la primera acción conjunta de varios bancos centrales desde los atentados terroristas en Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001.
Ahora los bancos centrales del G10 observarán con atención el funcionamiento de los mercados de dinero, aseguró Trichet.
Los gobernadores de los bancos centrales del G10 se reúnen cada dos meses, bajo los auspicios del BPI, en Basilea, para analizar la situación de la economía mundial.
MONITERO A DESEMPEÑO ECONÓMICO GLOBAL
Tras el encuentro, Trichet se mostró confiado en que los institutos de crédito comerciales actuarán para mitigar las tensiones en los mercados de dinero.
La Fed y el BCE ofrecieron conjuntamente dólares a los bancos comerciales de la zona del euro, que se prestaban dinero a mediados de diciembre al 4.95 por ciento, porcentaje que se alejaba mucho de la tasa rectora que fija el banco europeo, la cual está en el 4 por ciento.
Desde el inicio de la crisis crediticia, a comienzos de agosto, empujada en parte por el atraso de los créditos hipotecarios en Estados Unidos, el BCE ha inyectado liquidez el sistema financiero para restaurar la confianza de los bancos, que rehúsan prestarse efectivo entre ellos, ya que desconocen en qué medida están afectados sus competidores por el impago de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses (“subprime”).
Trichet hizo hincapié en que todavía no son claros los efectos que tendrá la actual crisis financiera en la economía internacional.
El banquero francés señaló que el crecimiento de la economía internacional es robusto, pero que existen riesgos a la baja por las turbulencias financieras que han creado estas hipotecas de Estados Unidos.
Además, el fuerte encarecimiento del petróleo y otras materias primas, así como de algunos alimentos, es otro riesgo a la baja para la reactivación económica, según Trichet.
