Calidad
La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia”.
Calidad educativa
Referente a la noticia sobre el examen de admisión hecho en la UNAN, quiero decir a los señores rectores de las universidades que la baja calidad educativa no es por falta de trabajo del docente sino por las pésimas condiciones pedagógicas y profesionales, en las cuales los maestros realizan su trabajo docente.
1.— Tienen exceso de alumnos en el aula de clase. Lo máximo debe ser 30 estudiantes. 2.— Los docentes trabajan más de ocho horas diarias para poder acumular un salario que resuelva sus necesidades familiares. 3.— Los docentes tienen más de tres grupos de alumnos en las secciones de clase, bajo su responsabilidad, que totalizan más de cien alumnos. Esto dificulta el control y seguimiento del aprendizaje a cada alumno, para atender sus dificultades individuales. La solución está en elevar el salario docente y reducir el exceso de alumnos por docente.
Fulvio Tijerino Pérez
Malos hábitos
Son vergonzosos los resultados que reportan las autoridades académicas de la UNAN-Managua. Este es un serio problema pedagógico a nivel nacional.
Los nicaragüenses deberíamos revisar con mayor detalle las metodologías de enseñanza aplicadas por los docentes de secundaria. Además, en nuestras casas debemos supervisar los hábitos de estudio de los alumnos. Ahora la mayoría de los jóvenes sólo viven “escuchando reggaetón” y sólo se preocupan hasta la semana de exámenes, cuando dizque se ponen a estudiar. La pregunta es: ¿dónde se encuentra la raíz de este megaproblema académico nacional?
Julio Granja
Un gran país
Si los políticos y gobernantes amaran a Nicaragua creerían en la capacidad de su gente, en los jóvenes, los profesionales, las mujeres y hombres trabajadores, empresarios, profesores, intelectuales, agricultores, en los adultos mayores que han abonado para que Nicaragua haya llegado hasta donde está, en fin toda una sociedad que todavía está esperanzada en que este país progrese. Ningún país puede dar el salto de calidad, institucionalizar lo social, reducir la brecha entre ricos y pobres, si sus políticos y los actores principales de la sociedad no logran consensos mínimos de una buena educación, salud, vivienda, seguridad jurídica y ciudadana y jubilación. Sólo concertando y abriendo espacios, para que la gente se sienta partícipe del gobierno, podemos como nación encontrar por fin el rumbo del desarrollo social, político y económico. No es con promesas de naciones extranjeras y construyendo castillos en el aire que se vive, sino de realidades.
No se puede progresar, generar empleo y erradicar la pobreza como repite mucho el gobierno, si no se respeta el Estado de Derecho y la institucionalidad de los órganos del Estado y que las empresas del sector privado también se les dé seguridad jurídica, confianza, certidumbre, un sistema político que les garantice estabilidad y que les invite a seguir invirtiendo en todos los rubros posibles que el sistema económico permita. Los trabajadores quieren empleos y necesitan ser partícipes de los éxitos de la empresa, quieren capacitación, seguridad laboral, prestaciones sociales y por eso piden mayor responsabilidad social. Lo más importante es el reconocimiento a los empleados leales a las empresas que luego los olvidan cuando ya son ancianos. Por todo esto creemos en un gran país que necesita mucho para cambiar, pero sobre todo estar más cerca de Dios esta querida Nicaragua.
Alejandro García
Convenios onerosos
Varias publicaciones del Diario LA PRENSA se han referido a que en algunos ministerios se están dando problemas por la falta de cumplimiento de los convenios colectivos de trabajo, negociados en abril de 1990 entre los titulares de esos despachos y los sindicatos sandinistas, antes que tomara posesión de la Presidencia de la República doña Violeta Chamorro.
Esos convenios colectivos de trabajo fueron impuestos dentro de la estrategia del FSLN de “gobernar desde abajo”, concibiéndolos como instrumentos de presión política y chantaje económico, con el propósito deliberado de lanzar a las calles en manifestaciones de protesta contra el gobierno de turno a los trabajadores beneficiados con incentivos monetarios y laborales imposibles de cumplir, tanto en los ministerios como en los entes autónomos del Estado.
Cláusulas tales como indemnizar con dos meses del último salario por año trabajado hasta un máximo de 25 a los trabajadores despedidos o que renunciaran voluntariamente, más el equivalente de igual número de canastas básicas, con la obligación de pasarles un porcentaje considerable del salario devengado hasta el día de su muerte, más un seguro colectivo de vida, más mil dólares para gastos de funeral, entre otras disposiciones, convierten a dichos convenios en un pasivo laboral que no puede cumplir ninguna dependencia del Estado. Además, en el caso de entes autónomos que prestan determinados servicios, estas obligaciones les quitan toda competitividad.
Los sandinistas nunca pensaron que regresarían al poder a través de un proceso electoral. Hasta ahora se dan cuenta de que esos convenios colectivos de trabajo son un verdadero atentado contra los intereses del Estado, por lo que están dando los pasos necesarios para ponerles punto final, aprovechando que los dirigentes de los sindicatos son sandinistas. También puede ser que planeen privatizar algunas empresas del Estado y nadie se haría cargo de ellas con semejantes pasivos laborales. Esta es la verdadera raíz del problema. Todo indica que los dirigentes del FSLN no están dispuestos a tomar la sopa que cocinaron con Lucío Jiménez, Gustavo Porras y Roberto González.
Casimiro Cervantes Solórzano
Agradecimiento
En nombre de todos los nicaragüenses radicados en el exterior (Estados Unidos) damos las gracias al señor Ronald Tschetter por mantener los diferentes programas que desarrollan los Cuerpos de Paz en nuestro país, sin ellos la situación de pobreza de los nicaragüenses fuera más marcada.
De igual forma damos las gracias a todos los jóvenes americanos voluntarios por la labor que hacen, esa actitud nos debe comprometer a los nicaragüenses para seguir ese gran ejemplo. Esperemos que el Gobierno actual del señor Ortega sepa agradecer y asumir con mayor responsabilidad las tareas de atacar la pobreza, raíz principal de nuestro subdesarrollo.
Sergio F. Oconnor
Migración
Recientemente, el periodista Douglas Carcache publicó un interesante y documentado artículo titulado Ortega causa más migración, acerca de que un 57.9 por ciento de los nicaragüenses que votaron por los candidatos del FSLN en los comicios de noviembre del 2006, estaban decididos a largarse del país, ya fuera a Estados Unidos o a Costa Rica, porque consideraban que las promesas de campaña de Ortega Saavedra eran pura demagogia y que ya no podían continuar viviendo en el país.
Lo curioso del caso es que en lugar de hacer frente al problema político que provocaron, deciden dejárselo a quienes no votaron por el actual Presidente de Nicaragua. ¿Por qué no quieren disfrutar su revolución hasta las últimas consecuencias?
Néstor Colindres Paladino
Científico
Al doctor Jorge A. Huete-Pérez tengo más de 30 años de conocerlo. Estudiamos juntos en el Centroamérica y es uno de los alumnos que llena de orgullo a toda nuestra generación, graduada en el 82.
Sus escritos han sido como los de una “hormiga-martillo”, en lo concerniente al atraso tecnológico-científico de nuestro país. Su voz no ha sido escuchada como debería ser, siendo uno de los científicos centro y latinoamericanos con mejores credenciales para opinar sobre muchos temas. Por lo menos el señor Vicepresidente de la República debería de tener al doctor Huete como consejero nacional en políticas tecnológicas, en el país, a través del Conicyt, organismo que nació y todavía no da ni sus primeros pasos… bueno, ni siquiera ha soltado su primer llanto.
Mauricio Peralta