- BREVES
Castigado
El receptor del San Fernando, Marcos Sánchez, fue castigado por su manager, Omar Cisneros, por quebrar un bate después de haber recibido un ponche.
Sánchez se fue de 3-0 con una batazo para doble play, y en su último turno fue ponchado por Juan Figueroa, lo que lo molestó.
Cisneros al ver la acción del receptor le habló a uno de sus entrenadores y le indicó la salida de Sánchez, a manera de castigo.
Botellazos
Los fanáticos del Bóer lanzaron botellas dentro del terreno de juego en el cuarto inning, cuando el jardinero derecho del San Fernando, Eddy Talavera, capturó un batazo de Clyde Williams al borde de la barda.
Los boeristas lanzaron botellas de plástico dentro del campo, algunas de ellas le dieron a Talavera, pudiendo perjudicar a su equipo.
Además hicieron lo mismo con algunos seguidores de las Fieras, cuando estos salían del Estadio Nacional Denis Martínez.
Otra vez
Los agentes del orden público se volvieron a dormir, como lo hicieron en el cuarto juego de la final cuando los jugadores del Bóer casi agreden a los jueces en el momento en que salían del Estadio Roberto Clemente, de Masaya, a la vista pasiva de las fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional.
Esta vez, cuando los fanáticos lanzaban las botellas al campo, los policías no se acercaron a intentar poner el orden en ese sector, pese a que el anunciador oficial del estadio les pedía su intervención a nombre de la directiva del Bóer.
Controlado
Ofilio Castro, pilar de la ofensiva del San Fernando en los primeros tres partidos de la final de la LNBP, ha sido dominado en los últimos dos por los lanzadores del Bóer.
Ofilio se fue de 4-0 en el juego del sábado en Masaya y ayer falló en cuatro de sus cinco oportunidades al bate.
Sotelo igual
Danilo Sotelo, quien con Ofilio conforma el dúo explosivo de las Fieras, también ha sido detenido por el pitcheo capitalino.
Sotelo terminó el partido de ayer con balance 3-0, con dos ponches y un boleto.