- Columna del miércoles 7 de Agosto de 2002
![]()
“Estimada señora Izquierdo:
Es notorio en nuestro país el mal uso de la gramática hablada y escrita. Me refiero el día de hoy a la conjunción sino y al adverbio sino, cuyo mal uso por todos nuestros compatriotas causa malestar y hasta dolor de oídos. Le ruego nos proporcione una explicación fácil para que todos aprendamos a mejorar nuestro lenguaje.
Agradecida por su atención. Una asidua lectora de sus columnas.
Lisa Paola Moreno.”
Estimada Lisa Paola, para aclarar esta duda quiero primero remitirme a la última edición del Diccionario de la Real Academia Española, que al respecto presenta las siguientes definiciones, la primera alude al sustantivo sino que significa hado, destino, por ejemplo cuando decimos “Tiene un sino trágico”.
También tenemos sino (de si y no), que es aquella conjunción adversativa usada para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo anterior. “No lo hizo Juan, sino Pedro”. “No quiero que venga, sino, al contrario, que no vuelva por aquí”. “No sentí alegría ninguna por él, sino, antes bien, pesadumbre”.
Esta conjunción también significa idea de excepción. como en este caso “Nadie lo sabe sino Antonio”. Además puede señalar la idea de solamente, tan sólo, como cuando expresamos: “No te pido sino que me oigas con paciencia”. Y por último también funciona para denotar adición de otro u otros miembros a la cláusula.
Ejemplo: “No sólo por entendido, sino también por afable, modesto y virtuoso, merece ser muy estimado”. Los casos anteriores se escriben siempre junto.
Para explicar el si no separado debemos analizar que ahí se encuentra el “si” llamado condicional, acompañado de “no”. Cuado yo estudiaba en la secundaria tuve un maestro que me enseñó un truco que tiene su lógica para saber cuándo usar “sino” junto o separado. El decía que si entre el “si” y el “no” se podía añadir alguna frase o palabra y se mantenía la lógica del contenido, en ese caso se ponía separado, si no, no. Fíjese en las últimas palabras que escribí y considere que yo podría agregar entre ambas partículas: “si puedo hacerlo no lo escribo” y mantengo el sentido, entonces lo escribo separado. Otro ejemplo: “Me aflijo si no viene” (Me aflijo si él no viene).
Espero que esta explicación sencilla y práctica les permita distinguir el uso adecuado de sino y si no.
Quiero agradecer a los lectores Ariel Rodríguez, Carlos Medrano Godoy y Rodolfo Treminio por sus amables cartas. En próximas ediciones daré respuestas a sus inquietudes. Seguimos en contacto.