[/doap_box]
Hojas de hierbabuena
y limonarias,
crema de almendras
y té de manzanillas,
verduras frescas,
eliminada la carne
para que el cuerpo limpio y purificado sea un cervatillo
ágil e inocente
y como el vidrio,
pura alma delicada transparente;
vibre como un arpa al toque suave
de tu tacto, para que como violín
o guitarra se tense la columna,
los pechos más erguidos que nunca,
piernas de potranca listas
para el vuelo, avión o pájaro,
el arco de los pies inconmovible
y todos los latidos al unísono,
ahora que regreses.
