- Enseñe a sus hijos a hacer cosas útiles, por sencillas que parezcan les ayudarán a realizar un trabajo productivo y creador en el futuro
Trabajos que están fuera de su alcance podrían afectar su autoestima.
Asignar trabajos pequeños y poco a poco le dará a los niños la posibilidad de tener una mayor autonomía. De esa manera se sentirán responsables y útiles.
Se les debe de explicar claramente cuáles son sus responsabilidades si no lo sabe seguro fracasará y se sentirá frustrado.
Entre los trabajos asignados a los niños están arreglar su cama, guardar sus juguetes, hacer tareas escolares, llevar el plato a la cocina.
Utilizar la premiación cada vez que ellos cumplan las tareas asignadas es un buen sistema de estimularlos.
Entre los premios a darles pueden ser desde un chocolate, una calcomanía, un paseo, un tiempo para compartir con los padres hasta un juguete.
Según la experiencia clínica de Ulvert el premio más codiciado por los niños es estar un tiempo con sus padres.
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Inculcar en los hijos el valor de la responsabilidad es poner en sus manos herramientas para la vida de parte de sus padres y educadores. Esta virtud les dará la capacidad de cuidar de sí mismos y ser adultos responsables en su vida futura, señala la pedagoga, Jennifer Gómez, subdirectora de Kinder Ker.
Según Gómez el ser humano está compuesto de hábitos y en la enseñanza de estos valores debe de empezarse lo más rápido posible. En la medida que el niño crece y de acuerdo a sus capacidades, se le debe desarrollar la sensación de que puede hacer las cosas, para que se pueda apropiar de sí mismo. Esto le dará confianza suficiente para desarrollar las tareas que le son asignadas.
Para la pedagoga, en la medida en que aumenta su grado de capacitación y habilidades, serán necesarias nuevas responsabilidades. Aunque sus movimientos sean torpes, es importante permitírselos y hacerlo sentir que él o ella son parte del orden y la limpieza en la que viven todos los miembros de la familia, expresa.
Ellos aprenden así que al cooperar tendrán una íntima satisfacción. Por lo general esa buena voluntad de ayudar se va perdiendo, justo al tiempo en el que el niño o niña va adquiriendo mayor soltura y precisión para realizar las tareas; pero es parte de la propia educación dejar que ciertos quehaceres sean su responsabilidad, ya que estas actividades son formativas además de necesarias para el buen funcionamiento del hogar.
¿A qué edad?
La sicóloga Carmen Ulvert señala que los niños desde temprana edad necesitan tener responsabilidades porque a esa edad absorben todo tipo de información, están en constante aprendizaje y sus principales modelos a seguir son los padres o los hermanos mayores si los tienen.
Si no tienen hermanos mayores y esperan un hermanito esa también es una buena oportunidad para involucrarles en las tareas de la casa.
Cuando se espera un hermanito, al niño mayor se le debe hacer partícipe de los quehaceres para que se sienta útil desde que pase el talco hasta que traiga la ropita del menor.
La edad recomendada para que a los niños se les dé responsabilidades, según Ulvert debe ser cuando el menor empieza a caminar.
Cómo iniciarlos
Para la sicóloga, desde que el niño tiene un año se le debe llevar de la mano a colocar los juguetes a su lugar después que haya terminado de jugar. Eso se repetirá varias veces hasta que se fije la idea de lo que tiene que hacer.
Otra de las actividades recomendadas a temprana edad es que coloque sus zapatitos en el lugar indicado.
También se les recomienda colocar la ropita sucia en su lugar.
Otra de las tareas recomendadas por la experta es que los niños pueden llevar su vaso y su plato a la cocina después de haber ingerido los alimentos.
Trabajo creador
Según la sicóloga Carmen Ulvert, los niños que han sido educados con responsabilidades en el hogar podrán trabajar mejor en equipo y seguramente serán líderes de su entorno social.
Este trabajo familiar estimula en el menor valores de responsabilidad, solidaridad y sobre todo los hace sentirse útiles, precisa.
