- Hombres salen a Costa Rica a trabajar
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Ver Infografia > La delegación del Ministerio de la Familia y el Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra levantaron un censo para conocer el estado de riesgo de la niñez de Posoltega, aumentado por la cantidad de cabezas de familia que emigraron hacia Costa Rica, principalmente por falta de empleo.
Martha Rivera, coordinadora del organismo de mujeres, informó a LA PRENSA que este trabajo que se levantó con el apoyo de la judicial del municipio, detectó que existe un alto porcentaje de niños y niñas que sufren maltrato físico, sicológico y abuso sexual de parte de las personas que quedaron a su cuido.
VARIOS CASOS
La delegada departamental del Ministerio de la Familia (Mifamilia), Damaris Ortiz, informó que esa instancia recibe entre diez y doce casos de maltrato físico y abusos sexuales, propiciado por los tíos y parientes, en quienes quedó depositado el cuido del menor, una vez que el padre o la madre, o los dos, salieron del país en busca de satisfacer sus necesidades de alimentación y educación.
El abandono forzado ha provocado esta situación de riesgo, indicó Ortiz, quien coincide con el ONG y la municipalidad, de que el Gobierno debe atraer una zona franca que genere empleos en Chichigalpa y Posoltega.
URGE EMPLEO
“La desgracia que nos causó el huracán Mitch todavía nos hace estragos, porque las empresas no quieren invertir aquí, por temor de quedar enterrados”, dijo el alcalde sandinista Carlos Tercero Huete.
Dijo que “las zonas que pudieran ser afectadas como zonas de alto riesgo están delimitadas y la municipalidad las tiene identificadas, hay tierras que se pueden hasta donar, con tal de que de común acuerdo se instalen y generen empleos a la población”, dijo Tercero.
“Las remesas nos están oxigenando”, reconoció el edil y agregó que los campesinos tienen necesidad de financiamiento para granos básicos, pero se han tenido que ir a Costa Rica ante la falta de opciones.
“La gente necesita la semilla, el fertilizante, para el presente ciclo, ellos regresan para trabajar la tierra, pero luego se regresan para buscar cómo sobrevivir los siguientes seis meses y así están yendo y viniendo, sin que se les pueda resolver a corto plazo la demanda de trabajo”, dijo.
