- Estuvo en Jinotega
La actitud prepotente del Ministro de Salud, doctor Guillermo González, ha sido criticada por el Alcalde y los propios concejales sandinistas.
González llegó a Jinotega en estos días y “botó la gorra” por simples preguntas que le hizo este servidor, como el despido de tres especialistas, incluyendo una uróloga, la falta de abastecimiento médico y otros problemas.
“Usted lo está diciendo. Nosotros no hemos dicho nada de eso”, repitió el ministro, a quien se le expusieron otros problemas en el hospital local.
Edgar Ramón Arauz, un poblador de Jinotega, se quejó del pésimo servicio en el hospital Victoria Motta. Arauz llegó al centro quejándose de dolor a las siete de la mañana y cuatro horas después nadie lo atendía.
Arauz tuvo que retirarse a una clínica privada, donde sí lo atendieron inmediatamente.
Esto fue criticado por el concejal sandinista, José Ángel González, quien señaló que “el buen funcionario está obligado a no evadir las responsabilidades, sino que (debe) encarar los problemas”.
Benjamín Ruiz, del mismo partido, declaró que “los funcionarios públicos están obligados a escuchar al pueblo y asumir sus responsabilidades”.
Otro que criticó la actitud de las autoridades de salud fue el concejal liberal, Freddy Amador, quien señaló que muchos funcionarios de Gobierno “son más políticos que funcionarios”.