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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

El ejemplo de los bravos fiscales hondureños

[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Las demandas fundamentales son dos: desempolvar archivos y abrir juicios en casos de corrupción; y la destitución del jefe del Ministerio Público, el Fiscal General, y de su segundo ¡Cuánto quisiera que los fiscales de los que quiero hablar aquí fuesen bravos fiscales nicaragüenses! [/doap_box] Pero no. Es de un grupo […]

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Las demandas fundamentales son dos: desempolvar archivos y abrir juicios en casos de corrupción; y la destitución del jefe del Ministerio Público, el Fiscal General, y de su segundo

¡Cuánto quisiera que los fiscales de los que quiero hablar aquí fuesen bravos fiscales nicaragüenses!

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Pero no. Es de un grupo de funcionarios que con su protesta pacífica y cívica han impactado a la sociedad en Honduras, de los que voy a hablar.

El siete de abril pasado, cuatro investigadores de la Fiscalía General del país vecino comenzaron una huelga de hambre en la entrada del Congreso Nacional, en Tegucigalpa. Con el pasar de los días, se les unieron seis colegas más, para un total de diez fiscales en huelga de hambre; luego siguieron personalidades como el responsable de los jesuitas hondureños, el padre Ismael Moreno y la magistrada Tirza Flores, hermana del ministro de la Presidencia, Enrique Flores. Además, indígenas, dirigentes sociales y religiosos.

Las demandas fundamentales son dos: desempolvar archivos y abrir juicios en una decena de casos de corrupción; y la destitución del jefe del Ministerio Público, el Fiscal General Leónidas Rosa Bautista, y de su segundo, Omar Cerna.

Honduras es el país que en Centroamérica está visto como el más corrupto en el Índice de Percepción de la Corrupción de 2007 de Transparencia Internacional. Ocupa el lugar 131 de 180 países evaluados y su grado es de 2.5 en una escala de 0 a 10. Cero es altamente corrupto y diez es altamente transparente.

Para que nos demos una idea de la escala regional:

— Costa Rica es el país percibido como menos corrupto, con una calificación de 5.0, ocupando el lugar 46 mundialmente.

— Sigue El Salvador, con 4.0, tomando el sitio 67.

— Viene detrás Belice, con 3.0 y el lugar 99 en el mundo.

— Después está Nicaragua con 2.8 en el lugar 111, y encima de Honduras está Guatemala, con 2.6 y en el puesto 123.

En el caso de nuestro vecino del Norte, son importantes las denuncias sobre amañadas licitaciones y la falta de acceso público a la información.

Que la deshonestidad en la cosa pública es general y de vieja data en Honduras no sorprende. Tampoco en Nicaragua y en el resto de Centroamérica. Pero eso no significa que se debe permitir que la indiferencia, el conformismo y la resignación lleven a que los ciudadanos, los jueces y fiscales honestos, y la prensa no hagan nada al respecto.

Desde luego, las cosas no van a resultar tan fáciles para estos valientes.

Por un lado, porque la apertura de algunos casos que se mencionan afecta a funcionarios y/o amigos del Gobierno y del oficialista Partido Liberal.

En la pasada Administración de Ricardo Maduro, del Partido Nacional, hubo quejas similares de parte de fiscales. Hubo casos que salpicaban al presidenciable Porfirio Sosa, quien perdió la elección ante Manuel Zelaya.

Probablemente la solidaridad entre corruptos del anquilosado bipartidismo impida acciones efectivas judiciales.

Un segundo obstáculo es que formalmente, no hay razones a esgrimir para sacar al Fiscal General y su adjunto.

Al menos eso argumentan los congresistas que tuvieron que atender a los fiscales. Porque los legisladores se vieron obligados a negociar. Hasta el mismísimo Zelaya, en un acto de cinismo, apoyó públicamente a los fiscales.

Lo que inició como el acto de unos pocos, se ha transformado en un asunto de la agenda pública nacional, en buena medida gracias los medios. El martes, unas 5 mil personas salieron a las calles en Tegucigalpa en solidaridad con la protesta. En las marchas del Primero de Mayo, el tema estaba presente en las consignas.

Hasta ayer, jueves, los huelguistas mantenían la exigencia irrenunciable de destituir a sus jefes. Pedían también una comisión investigadora conformada por personas honorables, el fin de despidos arbitrarios y mayores asignaciones de dinero para el Ministerio Público.

Semejante cosa suena a ciencia ficción para nosotros. El pacto liberal-sandinista ha pervertido las instituciones y sólo se ve los trapos sucios de los enemigos. Lo que es más triste, la apatía, el miedo a perder el empleo y la aceptación de la corrupción como algo normal, suman al desierto ético.

Este grupo de funcionarios hondureños está dando un ejemplo cívico, de honestidad profesional, de esperanza. Y no sólo a su país.

Analista de temas internacionales.

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