- Embajada de Estados Unidos llama “retórica” a señalamientos del presidente Daniel Ortega
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La agregada de prensa de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua, Kristin Stewart, minimizó el jueves las acusaciones que el presidente Daniel Ortega hizo contra esa representación diplomática, de financiar a organismos políticos de la oposición y de la sociedad civil, para impulsar protestas que deriven en desestabilizar su Gobierno.
En un escueto comentario, Stewart señaló que “es la misma retórica de siempre, y como ha dicho el embajador (Paul) Trivelli en otras ocasiones, no nos ayuda, pero tampoco nos afecta”.
Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua (MpN), lamentó el discurso confrontativo y descalificador que el presidente Ortega mantiene contra las organizaciones de la sociedad civil, aunque es del criterio que dichos señalamientos no tienen ningún eco en la sociedad nicaragüense, dada la transparencia con la que manejan los recursos que provienen no sólo de Estados Unidos sino de otros países, como parte de la cooperación internacional hacia el trabajo cívico que realizan.
“Yo creo que esos ataques, son en sí, una ineficiencia en el arte de gobernar; el arte de gobernar no es promover conflictos, es precisamente todo lo contrario, el gobernante tiene que buscar la forma de que los conflictos naturales en una sociedad se resuelvan de manera pacífica y ordenada”, precisó Granera.
QUIERE DESVIAR ATENCIÓN
Por su parte Edmundo Jarquín, coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), dijo que las declaraciones del presidente Ortega se deben a que “es incapaz de dar solución a los problemas que más preocupan a los nicaragüenses”, y es por esa razón que vive inventando enemigos y fantasmas.
“Quiere tapar su ineficiencia, no habló una sola palabra de la inflación, de la energía, de los problemas del transporte; estamos a las puertas de un nuevo ciclo agrícola y no habló una sola palabra sobre cómo se va a incrementar la producción de alimentos, tanto para que los agricultores tomen ventaja de este ciclo favorable de altos precios internacionales de los alimentos, como para garantizar el abastecimiento nacional a precios razonables”, precisó Jarquín.
Eliseo Núñez Morales, del Movimiento Vamos con Eduardo, enfatizó que el problema del presidente Ortega es que cree que el muro de Berlín que existió en Alemania, todavía no ha caído y que ese conflicto está vigente, por lo que ahora quiere matizarlo, insinuando que se trasladó al continente americano, entre el Norte y Sur, en relación a Estados Unidos y países como Nicaragua, Venezuela, Cuba entre otros.
“La verdad, a estas alturas Ortega debe de estar asustado no por los fantasmas americanos que él mira y los fantasmas contrarrevolucionarios, sino porque el fantasma de la incapacidad de gobernar es la misma a su incapacidad de los ochenta, el fantasma de la inflación ahí está, el fantasma de la ineficiencia en el gobierno, el fantasma de los supernumerarios en el Estado y todo eso, esos son los fantasmas que persiguen a Ortega, los fantasmas que van a dar al traste con su gestión de gobierno”, opinó Núñez Morales.
TAMBIÉN CONTRA ALIADOS
La diputada Élida María Galeano, conocida como “la Chaparra”, y quien lidera un grupo de desmovilizados de la ex Resistencia Nicaragüense, Ejército y del extinto Ministerio del Interior, que exigen títulos de propiedad en el empalme San Benito, expresó que su demanda no tiene “trasfondo político” y menos que reciban financiamiento del Gobierno de Estados Unidos.
“No sé de dónde sacan eso, porque nosotros ni siquiera hemos tenido ninguna reunión, ni con la Embajada ni con nadie. Si yo fui a los Estados Unidos, fue a ver la tenencia de la cédula (de identidad), pero fui de acuerdo con la bancada del Frente porque ellos también eran invitados a esa reunión”, explicó Galeano. La diputada una vez más afirmó ser “aliada” del Gobierno como parte de la Convergencia, pero aclaró que eso tampoco significa ser un “borrego”.
