- Hoy, vs. Forbes
[/doap_box]
Oscar De La Hoya no ha peleado mucho en años recientes y tampoco puede pasar todo el día metido en la oficina. Así que ha tenido mucho tiempo para planificar un futuro que no contemple el riesgo de ser golpeado en el rostro.
En su casa en Puerto Rico, habló sobre el retiro con su esposa boricua, quien desde hace tiempo quiere que De La Hoya abandone el cuadrilátero. Su padre está incluso más ansioso de que se retire, algo que piensa que su hijo debió hacer después de vencer a Fernando Vargas hace casi seis años.
“Yo soy el testarudo”, dijo De La Hoya. “Creo que todavía puedo hacer esto, y eso me hace querer seguir haciéndolo”.
A los 35 años, el hijo de mexicanos sabe que no le queda mucho tiempo, siempre y cuando siga con un plan que diseñó para decirle adiós a una carrera que lo convirtió en el púgil más rico de su generación.
Pero De La Hoya insiste en que los aficionados lo verán pelear por última vez este año en una serie de tres peleas que comienza este sábado contra Steve Forbes.
“Es la decisión más difícil que he tenido que tomar, convencerme a mí mismo para prepararme para el retiro”, dijo De La Hoya. “Me tomó mucho tiempo, pero ya estoy listo”.
Pero ni siquiera todo el dinero que posee apaciguará por completo el dolor de decirle adiós a un deporte que ha sido su vida desde la niñez.
“Voy a estar muy triste cuando me retire”, dijo De La Hoya. “Pero tengo 35 años y es hora de irme. Nada va a convencerme a volver (a pelear), nada”.
