- Se ensañaron antes de matarlo
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Un grupo de pandilleros que guardan prisión en la cárcel preventiva de Chimaltenango, al oeste de la capital de Guatemala, asesinaron la noche del jueves a Jorge Augusto Mendoza, subdirector de dicho reclusorio, tras ser retenido junto al alcaide y tres guardias.
“La víctima fue decapitada, le arrancaron los ojos y los brazos, al parecer bajo efectos de alguna droga”, refirió a radionoticieros locales un vocero de Bomberos Voluntarios, Mynor Rodas.
De acuerdo con la información oficial, los internos de dicho centro, ubicado a unos 60 km al oeste de la capital guatemalteca, tomaron como rehenes a la víctima, el alcaide y tres guardias al momento que realizaban el conteo de rutina la tarde del jueves.
Fuentes de la Dirección General de Presidios indicaron que la disconformidad de los internos podría obedecer a la aprehensión, el miércoles pasado, de dos mujeres que pretendían introducir drogas al reclusorio, transportándolas en sus vaginas.
“La liberación de los otros cuatro rehenes y la entrega de los restos de Mendoza por parte de los pandilleros a las autoridades se dio la madrugada de este viernes, luego que los responsables de la revuelta exigieran que no se tomaran represalias por sus actos”, sostuvo la fuente que prefirió el anonimato.
La información oficial también da cuenta de que los guardias Pedro Toj Hernández, Benjamín De León y Ronald Enrique Galicia Eliézar, tenían golpes en la cara, mientras que el alcaide Kilder López Alay tenía fracturadas tres costillas, por lo que tuvo que ser trasladado a un centro asistencial.
