- Es una de las caras más visibles del paro de transporte que comenzó el pasado lunes. Dice que es un liderazgo dado por las cooperativas de transporte, y que no tiene que ver nada con política. Antonio Betanco afirma estar preparado para aguantar en pie de guerra hasta que el Gobierno ceda a las exigencias del sector
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Antonio Betanco se ha convertido en uno de los líderes de un sector que es visto con desconfianza por la población, cansada de huelgas y del mal servicio que ofrecen las unidades de transporte. Este hombre bajito, moreno, de marcados rasgos indígenas, encabeza desde el lunes el primer paro de transporte al que se enfrenta el Gobierno del presidente Daniel Ortega, que se muestra intransigente a las exigencias del sector, cuando en otras huelgas, como líder de la oposición, era una de las voces más beligerantes que pedían negociación y soluciones a las administraciones pasadas.
“No hay voluntad de resolver el problema y éste es el resultado, por autoridades ineptas que ignoran los problemas del país”, afirma Betanco, presidente de la Federación de Transporte Colectivo de Nicaragua (Fetraconic), una organización compuesta por cuatro uniones regionales de cooperativas, que administra 5,800 unidades de transporte.
Betanco también es dueño de dos buses: uno que hace el trayecto Carazo-Managua y de una ruta en la capital que no quiso especificar. Dice que los empresarios del sector trabajan en números rojos y hace sus cuentas:
“Te voy a poner un ejemplo: el pasaje de los microbuses que hacen la ruta Managua-Masaya tiene que costar 19.60 córdobas para pasajeros, eso dicen los estudios técnicos; pero el ministro autorizó sólo 13 córdobas. ¿Cómo podés trabajar así? Para que venga un bus de Madriz hasta Managua, se gasta más de cuatro mil córdobas. No era lo mismo comprar una llanta en enero de 2007, cuando costaba 3,600 córdobas. Ahora cuesta 7,800. Y el combustible en enero del año pasado costaba 67 córdobas por galón, hoy cuesta 90”.
Periodistas que cubren el sector dicen que Betanco es de tendencia liberal. El líder del transporte interurbano afirma que él no es político, aunque no niega filiación partidaria. Dice que la población está con los transportistas, porque comprenden que el paro es justo. Dice que ellos están con la población, porque los transportistas también son el pueblo.
En esta entrevista, que se realizó en la sede Fetraconic, Betanco acusa a la Policía Nacional de dejarse presionar por el Ejecutivo, e intervenir con violencia en las protestas de los transportistas. Como líder del sector, afirma que presionará al Gobierno para que negocie con ellos, porque se mantendrán en pie de guerra hasta lograr sus objetivos.
Los transportistas llegaron a esta huelga divididos, ¿a qué se debe esto?
La Coordinadora Nacional del Transporte no está fragmentada ni dividida. Trabajamos en conjunto en la planificación de lo que está montado en el país. Tenemos entendido que hay algunos grupos de transportistas individuales y algunas cooperativas que prevalece para ellos la acción partidaria, y a eso es a lo que le son fieles.
¿Eso incluye a Rafael Quinto?
No, no puedo mencionar. Estamos trabajando con él.
Ustedes no lograron que el transporte urbano de Managua apoyara desde un principio la huelga.
Sabemos que el transporte de Managua está subsidiado con el combustible más barato y desde ese punto de vista es necesario que Nicaragua se dé cuenta que el transporte de Managua casi está operando con el equilibrio de su operación. El transporte de carga y selectivo no está siendo subsidiado, por lo tanto es el que está parado, pidiendo las mismas ventajas del transporte de Managua.
¿Le pidieron a Rafael Quinto que los apoyara en este paro?
Nosotros estamos trabajando con Quinto en la misma estrategia. Lo que se ve en Managua es una estrategia pura del sector transporte.
¿A qué se refiere cuando dice que están trabajando juntos?
Ellos trabajan, dándole a entender a la población que lo hacen porque están subsidiados, y que el pueblo vea la diferencia.
¿Cómo los afecta a ustedes el aumento en los precios de los combustibles?
No es lo mismo comprar un galón de combustible a 40.5 córdobas en Managua que a 90 córdobas en los departamentos, y en el caso de los más alejados, a más de 100. Por eso Managua opera porque se acerca al equilibrio de sus costos.
Esta huelga se da en un momento crítico para la población: aumento de la canasta básica, del desempleo. La gente los acusa de insensibles.
Nosotros no podemos ser insensibles ante la población. En días pasados el ministro Pablo Martínez dijo que esta problemática se resolvía sólo vía tarifa, y si esto es así, nosotros tendríamos que aplicarle a la tarifa, para compensar o buscar el equilibrio, un ochenta por ciento. Seríamos nosotros los que caeríamos sobre la población. Nosotros estamos diciendo que congelen el precio del combustible para no hablar de tarifa. El pueblo entiende nuestro comportamiento hacia ellos, porque ya sabemos que está desgastado. El pueblo también somos nosotros.
¿Ha habido acercamiento del Gobierno, negociaciones directas?
Totalmente nada.
¿Creen que el Gobierno se reúna con ustedes?
El dispositivo está montado. Si el Gobierno dice, quiero hablar con ustedes, estamos dispuestos, no importa la hora.
¿Y si el Gobierno al final no negocia con ustedes?
La gente se preparó para estar plantada treinta días.
¿Y si en esos treinta días no logran un acuerdo con el Gobierno?
Si el Gobierno no resuelve… Bueno, ¡qué Dios salve a Nicaragua!
Algunas cooperativas de taxi y taxistas individuales se han echado para atrás porque dicen que tienen que pagar los préstamos por los vehículos, ¿no teme que la huelga se caiga?
En el transporte todo el mundo está endeudado. No hay excepción. Las deudas son con los banquitos de segundo piso, que son los más caros. No podemos soñar que todos participen en una protesta en un ciento por ciento, lo que puedo garantizar es que Nicaragua está parada en un 92 por ciento.
Ya vimos en León enfrentamientos entre policías y transportistas. ¿Podría esta huelga derivar en violencia?
La violencia es provocada por la Policía de Tránsito, por la Policía de León… Ellos dañaron hasta las unidades de transporte, que son privadas.
¿En paros anteriores habían visto esa beligerancia de la Policía?
A mí me extraña la posición de la Policía, porque en determinado momento ha dicho el presidente Ortega que todo el mundo tiene derecho a protestar, como en efecto lo estamos haciendo. Nosotros estamos claros que la Policía tiene que regular, pero tal y como está comenzando a actuar, creemos que se está convirtiendo en una Policía partidaria.
¿Cree entonces que está siendo presionada por el Gobierno para actuar así?
Tendría que ser, porque de lo contrario no creo que un comisionado actúe sin una orden superior.
¿Es más difícil negociar con el Gobierno actual que con las administraciones anteriores?
Las luchas son similares. Todos los gobiernos tienen sus posiciones, sin embargo, son abiertos al diálogo, y al serlo uno busca cómo resolver para que la nación siga su curso. Pero si el Gobierno actual se opone a un diálogo o a querer resolver el problema, creo que no estamos en Nicaragua. Hasta este momento el Gobierno ha sido intransigente, tal y como su Ministro de Transporte: miente, no tiene voluntad de resolver al transporte, que es su responsabilidad.
¿Cómo es la relación con el Ministro de Transporte?
Totalmente fría. El 9 de febrero se perdió una oportunidad de resolver el problema. Nos reunimos con el ministro Martínez y se acordó que nos estaríamos viendo cada dos meses. Nos hicimos presente el 9 de febrero y cuando llegamos él se cerró y dijo que no nos atendía. No hay voluntad de resolver el problema y éste es el resultado, por autoridades ineptas que ignoran los problemas del país.
¿Ustedes como transportistas cómo catalogan al Gobierno?
Es un Gobierno que no sabe corresponderse a la sociedad para la que él (Daniel Ortega) es Presidente. Y digo esto porque pone autoridades ineficientes, en muchos casos ineptos. Y el pueblo los soporta. Creo que hace falta mejor orientación y asesorías al señor Presidente.
Durante los paros que hubo en la administración anterior usted no tuvo la beligerancia que se le ve ahora. La cara más visible siempre ha sido Rafael Quinto. ¿Por qué ese cambio?
No, todos hemos estado al mismo nivel. En mi caso lo que pasa es que me gusta ser muy pragmático y hago lo tengo que hacer. La Coordinadora Nacional siempre se ha comportado como se ha comportado ahora.
Se dice de usted que es de tendencia liberal. ¿Forma parte del PLC?
Vengo bregando en el movimiento cooperativo, que lo amo, casi lo adoro, porque es mi lucha planteada, mi vocación es servir a los demás. He sido presto a resolver muchos problemas por la vía cooperativa y con base en eso he forjado muchas organizaciones del movimiento cooperativo.
¿Es miembro del PLC?
Cuando a mí me eligieron dirigente del movimiento cooperativo dejé a un lado los aspectos partidarios. Aquí no hablamos de si sos liberal, sos conservador, sos bolchevique, nada por el estilo.
¿Y de qué tendencia política es usted?
Mi tendencia es que donde son ignorados los derechos del hombre, no puedo estar con esa facción.
¿Y no cree que ustedes violan los derechos de la población al impedirles trasladarse?
También estamos siendo afectados. Hago la remembranza: sube la luz, el agua, el teléfono y no pasa nada. Sube el transporte y está el revuelo. La crisis es tan grande que esperamos una respuesta grande; por eso el dispositivo montado en todos los departamentos del país.
¿Si estuviéramos con otro Gobierno, con uno de derecha, usted estaría encabezando este paro?
Desde luego que sí… ¿Ideay? Si la posición del Gobierno es igual, tendríamos que darle la misma receta. No hay ningún problema.
