- IICA pide a los gobiernos estimular el crecimiento de la producción agropecuaria en sus países
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) instó a los países del hemisferio a revisar sus políticas de seguridad alimentaria, a fin de diseñar estrategias que permitan estimular el crecimiento de la producción agropecuaria para enfrentar la grave crisis alimentaria que atraviesa el mundo.
Por tal razón, el IICA anunció que trabajará con 34 países miembros de esta entidad, en el desarrollo de estrategias agrícolas mediante la implementación y diseño de programas que coadyuden a aprovechar el impulso productivo propiciado por el alza de los precios de los productos agrícolas .
El programa de acompañamiento agrícola del IICA se materializará a través de su Plan de Mediano Plazo 2006-2010, el cual estará enfocado en estimular el crecimiento del sector comercio, los agronegocios, la agroenergía, la sanidad agropecuaria e inocuidad de los alimentos, el uso de la biotecnología y la agricultura orgánica, según detalló esta institución mediante un comunicado.
Chelston Brathwaite, director general del IICA, expresó que “en este momento de gran reto para la seguridad alimentaria, nuestro instituto se está preparando para apoyar a nuestros países con conocimiento técnico e información, y en el desarrollo de proyectos enfocados en mejorar la seguridad alimentaria”.
Añadió que “estamos convencidos de que nuestro trabajo en estas áreas, junto con la implementación de políticas nacionales apropiadas para una nueva agricultura, contribuirá a que nuestras naciones modernicen sus sectores agropecuarios y logren enfrentar los desafíos asociados con el aumento en los precios y la escasez de alimentos”.
DEFIENDE PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES
En su comunicado también el IICA defendió la producción de bicombustible como una alternativa de generación de energía para aquellas zonas rurales donde las familias y productores no tienen acceso al servicio de la electricidad.
No obstante, aclaró que el biocombustible debe ser producido utilizando diferentes fuentes de producción a los granos básicos, tales como la caña de azúcar, aceite de palma, biomasa celulósica, desechos agropecuarios, entre otros.
El instituto sostiene que la controversia “alimentos versus combustibles” será menor en la medida en que los gobiernos y el sector privado se comprometan a desarrollar políticas de agroenergía y biocombustibles utilizando alternativas diferente a los granos básicos.
Diversos gobiernos han asegurado que el uso de alimentos básicos, como el maíz, para la producción de biocombustible es la causa principal de la crisis alimentaria que atraviesan todos los países del mundo y que golpea con mayor severidad a las naciones en vías de desarrollo.
El Instituto Interamericano de Cooperación atribuyó la escasez de alimentos a nivel mundial a cuatro principales factores: la creciente demanda de productos agrícolas como materia prima para la generación de biocombustibles, las sequías en Australia, así como las bajas cosechas en Europa.
De igual manera, han aumento los costos de los insumos agropecuarios, tales como fertilizantes y pesticidas, debido a los altos precios del petróleo.
