Las lluvias torrenciales, que podrían provocar crecidas de los ríos, el riesgo de epidemias y una fuerte réplica del sismo que asoló el suroeste de China recordaron este domingo a sus habitantes que el desastre podría prolongarse aún más.
En plena madrugada del domingo (hora local), una réplica de magnitud 6 en la escala de Richter sacudió la frontera entre las provincias de Sichuan y Gansu. Las autoridades no informaron de daños o víctimas.
Paralelamente, en un condado de Gansu, la lluvia provocó el desprendimiento de una gran roca que destruyó dos coches y sepultó otros dos, informó la agencia de noticias estatal China Nueva.
El saldo mortal del sismo del pasado 12 de mayo sigue subiendo, y ya supera las 28 mil víctimas.
Las autoridades empezaron a evacuar a más de 2 mil personas ante el temor de que se produzcan inundaciones en una zona de 40 kilómetros de longitud en Sichuán.
El sismo de magnitud 7.9 provocó deslizamientos de tierra que bloquearon el río Qingzhu, que ya empezó a desbordarse en una aldea cercana a su curso, informó China Nueva.
El sismo ha fragilizado también el subsuelo de la ciudad de Hongyuang.
