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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Directivos de la Fraternidad Americana Nicaragüense exponen la crisis financiera que enfrenta esa organización, junto a beneficiarios de los programas sociales que promueven. (LA PRENSA/J FLORES)

En riesgo programas para inmigrantes

Recorte de fondos a Fraternidad Americana Nicaragüense afecta a centenares de beneficiados Corresponsal/Miami Un llamado de buena voluntad para evitar la cancelación de programas sociales destinados a apoyar inmigrantes sin estatus legal y a ciudadanos americanos que residen en el sur de la Florida, realizaron directivos de la Fraternidad Americana Nicaragüense a la clase política, […]

  • Recorte de fondos a Fraternidad Americana Nicaragüense afecta a centenares de beneficiados

Corresponsal/Miami

Un llamado de buena voluntad para evitar la cancelación de programas sociales destinados a apoyar inmigrantes sin estatus legal y a ciudadanos americanos que residen en el sur de la Florida, realizaron directivos de la Fraternidad Americana Nicaragüense a la clase política, la empresa privada y la ciudadanía en general, a fin de evitar el cierre de esa organización y no dejar desprotegidos a centenares de beneficiarios.

Alfonso Oviedo, presidente de la organización, informó que la grave situación económica por la que atraviesan se debe al recorte de los fondos que el Condado Miami Dade destina a organizaciones sin fines de lucro, situación que pone en riesgo la continuidad de los programas de ayuda a la comunidad.

La Fraternidad Americana Nicaragüense nació en la década de los ochenta tiene programas gratuitos de asistencia de inmigración, entrega de víveres, juguetes, ropa, clases de inglés y de ciudadanía, entre otros proyectos.

Nora Sándigo, directora ejecutiva de la organización y guardián legal de más de 600 niños ciudadanos americanos, cuyos padres han sido deportados a sus países de origen, dijo que de no obtener los fondos necesarios uno de los programas que se vería más afectado es el de entrega de alimentos que beneficia a familias víctimas de deportación. De acuerdo con Sándigo, la deportación de uno de los cónyuges hacia su país de origen no sólo está ocasionando fractura en la familia y desbalance emocional, también provoca un desequilibrio económico siendo los niños los más afectados.

“En este momento no contamos con dinero para comprar alimentos, este mes necesitamos que la población apoye con sus donativos ya sea económico o en víveres como leche, arroz, huevos, frijoles, pañales desechables, todo tipo de ayuda será bienvenida para mantener este programa. Muchas de estas familias han perdido sus hogares porque no tienen el dinero para pagar las hipotecas, para comprar la comida y la leche de los niños”.

Ésa es precisamente la situación que vive la nicaragüense Sara Amelia Bauman, quien pese a poseer la ciudadanía americana no pudo ayudar a su esposo Néstor, un inmigrante de origen chileno que fue deportado hace diez meses a su país por no poseer un estatus legal en Estados Unidos. Sara Amelia perdió su casa debido a que no pudo seguir pagando la hipoteca, vivió en un refugio para desamparados pero no duró mucho tiempo debido a que ella y sus hijos se enfermaron, hasta hace poco dormía en su camioneta junto a sus pequeños, Hugo y Gabriela, de 8 y 4 años respectivamente.

Hugo parece ser el más afectado, con ojos llorosos pregunta a su madre cuándo regresará su padre. Mientras ella le responde que no lo sabe. Las lágrimas corren por las mejillas de Hugo que con expresión de dolor dice que ya no tienen una casa dónde vivir como antes. Su castillo se ha derrumbado.

Kimberly Villalta tiene 10 años y nació en Estados Unidos, pero su padre, un indocumentado de origen salvadoreño, fue detenido hace un mes por agentes de Inmigración ante los ojos atónitos de la menor y su hermano pequeño.

Kimberly está clamando al Gobierno de Estados Unidos le dé una oportunidad a su padre y no lo deporten. “No sé qué va a ser de mí y mi hermanito sin mi padre, yo necesito a mi papá, nunca hemos vivido sin él”, dijo en medio del llanto.

Sándigo informó que cualquier ayuda económica puede realizarse a través del banco Wachovia, al número de cuenta 2676-7041-92002, o hacerla llegar a la sede de esa organización que se ubica en la 10364 y la West Flagler, Miami, Fl., 33174. La ayuda en víveres la recibirán en las oficinas o los interesados pueden llamar al 305 228-1208.

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