Taiwán vio el lunes rechazada un año más su petición de entrar a formar parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como observador, por duodécima vez consecutiva.
El Comité General de la Asamblea Mundial de la Salud, reunido en Ginebra, acordó no incluir el punto en la agenda de la reunión, que comenzó ayer y se prolongará hasta el día 24, con la participación de los máximos responsables sanitarios de los 193 países miembros.
Taiwán argumenta que China —que no reconoce la independencia de la isla y la considera una mera provincia rebelde— no le transmite las informaciones necesarias en materia de salud, o lo hace con retraso, tal como preveía un acuerdo firmado con la OMS en 2005, con lo que, de hecho, se ve excluida del sistema de salud mundial.
El representante de Pekín reiteró que la isla forma parte de China y que el acuerdo del 2005 funciona perfectamente.
A diferencia del año pasado, esta vez ni siquiera se pidió una votación para analizar la demanda de Taiwán. Por la mañana, varias decenas de ciudadanos taiwaneses se manifestaron frente a la entrada del Palacio de Naciones de la ONU para protestar por el bloqueo a Taiwán.
