- Policía vigilará el proceso
La Policía de Laguna de Perlas, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), protegerá el proceso de anidación de las tortugas carey, durante estos próximos cuatro meses, ya que pescadores de esa zona violentan el hábitat de esta especie en peligro de extinción.
“Los responsables de un organismo que se dedican a la protección de la tortuga carey, en los Cayos Perlas, nos dijeron que el proceso de anidación se adelantó, todos los años iniciaba en julio, pero comenzó en junio, ya encontraron 14 nidos con huevos y pescadores de la zona se los están llevando para su comercialización y alimentación”, denunció el segundo jefe de la Policía local, comisionado Álvaro Herrera.
El período de anidación y encubamiento de la tortuga carey es entre los meses de julio a octubre, sin embargo, según especialistas “se adelantó de junio a septiembre”.
“Todo se debe al cambio climático y hay que buscar qué hacer para corregir ese problema”, dijo un funcionario del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), que pidió anonimato.
POBLADORES AL ASECHO
El jefe policial dijo que la institución esta presta a contribuir en la lucha por la protección de los recursos naturales.
Indicó que los pobladores de la zona ya saben del arribo de las tortugas a los Cayos Perlas, sin embargo, “no tenemos evidencia de que las están matando (para la comercialización y consumo), pero sí se llevan los huevos”, lamentó.
DURANTE LA ANIDACIÓN
“Son cuatro meses de anidación y encubamiento, garantizaremos la seguridad y protección de este tipo de especies en coordinación con un organismo, ellos nos garantizarán el transporte y otras cosas, el objetivo es que no se destruya el sitio de anidación, ni que los huevos se vayan al consumo humano”, recalcó Herrera.
Según funcionarios del Marena, centenares de tortugas carey viajan desde otras partes del mundo hacia territorios seguros, como los Cayos Perlas, en Nicaragua, para reproducirse.
Sin embargo, este proceso de anidación y reproducción está siendo afectado por pescadores locales que, a falta de alimentación, alteran las zonas de encubamiento y hurtan los huevos.