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Desde estrellas de Hollywood como Harrison Ford hasta realezas más importantes del Viejo Continente se dieron cita en el Ernst Happel para ver el último capítulo del torneo más importante de Europa.
Alemania ante España, la batalla final. Y el colosal estadio se llenó de diversos colores y, a son de la música de Enrique Iglesias, los más de 51 mil fanáticos disfrutaron del acto de clausura.
De fondo un “¡Olé, olé, España!” se escuchaba de las barras de la tropa “Roja”, mientras la contraparte del estadio gritaba “¡Deutschland , lo, lo, lo, lo, lo!”.
La batalla empezaba desde las tribunas y en la zona VIP, también. Angela Merkel discutía por qué el árbitro no pitó la mano de la defensa española, tras el disparo de Michael Ballack. Mientras el Rey de España estaba sereno, clamado, esperando el ansiado gol que le hiciese levantar de su asiento.
¡Hasta que por fin! Tras varios intentos de Fernando “El niño” Torres , la magia apareció. David Villa desde el banquillo se levantó, animó a Torres: “¡vamos, vamos!”. Torres corría frenéticamente. Lo esperaba Christoph Metzelder, pero éste sólo le miró la sombra, mientras que Philipp Lahm trató de frenar la magia de “El Niño”, pero el esfuerzo fue inútil. El arquero Jens Lehmann salió erráticamente, el balón chocó en sus manos y Torres dio el golpe de gracia.
“¡¡¡Gooool!!!”, se escuchó de las 15 mil gargantas españolas en el Ernst. De pronto una llamarada roja de juego artificial se encendió en la esquina de la barra española. Todo estaba en calma, solo era la luz que anunciaba la anotación de “El Niño”.
El Rey dio un salto de felicidad y su esposa lo acompañó en su alegría. Merkel estaba cabizbaja, tratándose de explicar el error de la defensa alemana.
Parecía que todo el equipo español estaba inspirado, pero era Iniesta quien desequilibraba a los alemanes con sus rápidos arribos por la banda izquierda.
Los 44 años de ayuno se acabaron de un sólo gol.
