- Carlos Mejía y un periodista de Canal 4, el pelo en la sopa de la marcha
El oficio periodístico es sin duda uno de los más riesgosos, al menos en América Latina, donde las pasiones políticas y los intereses económicos (legales e ilegales) son una constante. México y Colombia son dos países ejemplos de lo peligroso que ha resultado para muchos colegas que han perdido la vida por el ejercicio de la profesión. Nicaragua, en sus desbordes políticos polarizados, tiene sus ejemplos negros en este sentido también y el último de ellos se dio este miércoles durante una marcha opositora en la que al final Carlos Mejía Godoy y un periodista de Canal 4 pusieron el pelo en la sopa.
MAÑITA
Hay una manía, desde hace algún tiempo entre ciertos periodistas que, alentados ya sea por sus jefes o por su ambición de sobresalir en sus medios, hacen preguntas dirigidas a provocar reacciones fuera de lo normal. Podrá decirse que se puede preguntar lo que quiera, pero no siempre los entrevistados se comportarán de la misma manera. Esto fue lo que pasó con Carlos Mejía, que en determinado momento perdió la paciencia y compostura ante un medio con el que mantiene una querella política y legal por derechos autorales. Una lástima tener que mirar esto luego públicamente por la TV.
JUEGO DE ESTRELLAS
Y siempre con Canal 4, esta semana también sobresalió por su retransmisión en directo del Juego de las Estrellas del beisbol profesional de las Grandes Ligas norteamericanas. Un juego kilométrico por cierto, que debe haber roto el récord de duración en este tipo de eventos anuales del mejor beisbol del mundo. La transmisión fue hecha por Xavier Araquistain, quien es por cierto uno de los mejores narradores deportivos para el medio televisivo con que contamos en este país. Fuera de él y unos dos o tres más a lo sumo, creen que están frente a un micrófono radial donde el público no mira nada de acción.
¿CAPA CAÍDA?
Todavía en los primeros años de este siglo la transmisión de los Juegos de Estrellas de Grandes Ligas era una gran atracción para los televidentes. Hoy día eso no es más que un recuerdo porque ya no despiertan el interés masivo de antes, menos entre la juventud. Ya no vemos salones de restaurantes llenos de público ni anuncios de los mismos para atraer la clientela, a como los vemos anunciando juegos de futbol de otros países por ejemplo. Canal 10, que es el dueño de la franquicia del Juego de Estrellas, no lo pasa y se lo deja a Canal 4. A Canal 2 al parecer ya no le interesa tampoco. En fin, el beis da la impresión de venir cuesta abajo y de rodada.
