Sin duda alguna la planificación familiar ha sido una herramienta de contribución a la emancipación de la mujer, permitiéndole elegir el número y escalonamiento de nacimientos.
Tener el control de su propia procreación ha abierto la puerta a más oportunidades de educación, empleo y participación en la comunidad, por ello muchas mujeres independientemente de que sean profesionales o no buscan alcanzar más oportunidades.
Mayor bienestar
A criterio de la ginecóloga, Rosa Bella Vílchez, de Policlínicas Profamilia, en la actualidad la mujer ha espaciado más sus embarazos dando como resultados familias más pequeñas.
Esto tiene repercusiones importantes no sólo en la demografía del país, sino también repercusiones en salud pública y en la economía global tanto del país como de la familia, lo que traduce mayores oportunidades de desarrollo tanto para la mujer como para la educación y bienestar de los hijos.
Para Vílchez, un factor determinante en la salud sexual y reproductiva de las mujeres en relación al tamaño ideal de las familias y la planificación familiar es el nivel de educación alcanzado por las mujeres.
Sin embargo, según las más recientes encuestas, el comportamiento se mantiene, ya que en el campo las mujeres siguen teniendo el índice más alto de fecundidad.
Aunque las mujeres del sector rural sepan que existen los anticonceptivos, muchas veces los hombres no les permiten usarlos porque ellos ven la paternidad como una reafirmación de la virilidad, precisa Ligia Arana García, Máster en Género y Desarrollo y directora del Programa Interdisciplinario de Estudios de Género (PIEG) de la Universidad Centroamericana (UCA).
Métodos de planificación familiar
Es importante destacar que el uso de métodos anticonceptivos en Nicaragua pasó del 69 por ciento al 72 por ciento, lo cual se relaciona directamente con el espaciamiento de los embarazos, según la doctora Vílchez.
En ese sentido es importante la labor que realizan ciertos organismos. En las clínicas de Profamilia se ofrece gratuitamente la consejería en planificación familiar, como una estrategia para aumentar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva. Esta consejería es abierta tanto para hombres como para mujeres.
Añade que se trata que cada usuaria puede realizar una elección informada, como parte de los derechos sexuales y reproductivos.
Para Vílchez, el inicio temprano de la fertilidad sin el uso adecuado de métodos anticonceptivos se traduce en un aumento de embarazos no planificados y en una mayor fecundidad a lo largo de la vida.
Los más usados
Los métodos anticonceptivos más usados por las mujeres nicaragüenses según la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud (Endesa) son la esterilización femenina, la inyección y la píldora, cuyas efectividades son muy altas y representan el 61 por ciento del uso total.
Coincide con los métodos más buscados en los servicios de Profamilia, precisa la doctora Vílchez.
