- Una nicaragüense que a los 47 años se convirtió en el rostro público del Departamento del Trabajo en Florida
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CORRESPONSAL/MIAMI
La edad no es un factor determinante para alcanzar el éxito. Se puede lograr en cualquier etapa de la vida del ser humano. Esa experiencia la conoce bien la nicaragüense Hada María Morales, un ejemplo de que sí se puede.
Veintiséis años de su vida, según sus propias palabras, los vivió entre cazuelas y la crianza de sus cuatro hijos, pero hace seis años dio un giro radical y hoy es la coordinadora de información del Departamento del Trabajo en el Estado de la Florida, EE.UU. y se ha convertido en un talento fijo de programas locales e internacionales de radio y televisión, entre ellos Despierta América, de Univisión, la cadena de televisión más importante en Estados Unidos.
Morales se identifica como somoteña, tiene 53 años de edad y empezó la vida laboral a los 47 años. Es el rostro público del Departamento del Trabajo en la Florida, conocido como Workforce, y constantemente se observa su presencia en programas de televisión de la cadena Telemundo/NBC, Club 700, Enlace y otros canales de la televisión local.
ENTRENA A MUJERES
Su misión es informar y educar a los hispanos con el fin de dotarlos de herramientas para mejorar sus habilidades, enfrentarse a una entrevista de trabajo y triunfar en el campo laboral.
Es una motivadora profesional y escritora que aborda temas cotidianos, que para muchos representan problemas. “Yo creo que uno no debe hablar de las circunstancias como problemas, sino enfocarlas como una circunstancia a las que hay que buscarle una salida”, explica.
Esta nicaragüense trabaja con personas en situaciones muy difíciles, la mayoría mujeres cabezas de hogar, a las que entrena en el campo laboral. “Me toca escuchar historias dramáticas todos los días”.
Es una conferencista nacional e internacional que imparte dos tipos de seminarios. El primero, Vístete para triunfar, está enfocado en la enseñanza laboral profesional y destaca los tres aspectos importantes que debe tener en cuenta una persona a la hora de buscar un trabajo: actitud, apariencia y preparación.
El segundo seminario es motivacional, dirigido al sexo femenino. Lo denomina Mujer atrévete a ser feliz.
Sostiene que la fórmula de su éxito es contar con la gracia de Dios, aprovechar cada una de las oportunidades que se le presentan para estudiar e involucrarse en actividades comunitarias, porque es una firme creyente de que dando es que se recibe.
OPORTUNIDAD INESPERADA
Morales asegura que no estaba buscando empleo. Su tiempo libre lo dedicaba a trabajar como voluntaria en una organización comunitaria denominada Mujeres Pro Derechos Humanos, donde llegó a ocupar el cargo de Presidenta.
“Hacíamos eventos en las barriadas y le hablábamos a la gente sobre educación, finanzas, trabajo y sobre la parte motivacional; esta parte es la que me tocaba desarrollar”, relata Morales.
Un día, preparando un evento de la organización, la directora le encomendó buscar a alguien del Departamento del Trabajo.
“Yo le dije, pero niña cómo me decís a mí, si yo nunca he trabajado; le di miles de excusas y ella al final me dijo: ‘Hada, lo siento mucho pero esta vez es lo que se te asigna’, y tuve que entender que ella era la cabeza de la organización”, recuerda.
“Realmente la obediencia trae bendición porque me puse a investigar y di con esto, el Departamento del Trabajo de la Florida cuya función es capacitar y ayudar a las personas en la búsqueda de trabajo, que no sabía que existía. Fui (al evento), hice mi presentación; cuando terminé, la persona del Departamento del Trabajo me dio su tarjeta y me dijo que había una posición que yo podía asumir y así fue. Yo no estaba buscando el trabajo, pero hay un principio claro, que el que da recibe”.
LA PRIMERA IMPRESIÓN
Hada Morales nunca se había enfrentado a una entrevista laboral. Recuerda que asistió vestida inadecuadamente, con ropa de lino, y hoy su experiencia le indica que fue una decisión poco acertada, porque el lino es una tela que se arruga, y se presentó a su entrevista con la ropa ajada. Además, fue con un carterón y con zapatos de marca.
Para Morales, la primera impresión que causa una persona que busca trabajo es importante y determinante. “Lo único que era congruente era la disposición mía para trabajar”, afirma años después.
También llevaba un resumen muy pobre de su experiencia laboral, “pero contaba con la gracia de Dios sobre mí, para ese trabajo; me dieron tres días de trabajo voluntario y después me contrataron”.
“Yo le digo a las personas (sus alumnos) que le pidan a Dios que les ponga un entrevistador o un empleador sabio, porque esta persona (la que la entrevistó) vio en mí potencial, no lo que le estaba presentando en ese momento: 26 años de experiencia como ama de casa, que lo único que tenía era estudios y experiencia comunitaria”, comenta Morales al ser entrevistada por LA PRENSA en Miami.
Morales ha escrito siete libros y asegura que cada uno se identifica con las diferentes etapas de su vida. Ha abordado los distintos roles de la mujer y los cambios de conducta y hábitos que ha realizado en su vida para crecer como ser humano.
Madres, un ejército anónimo; Mujer atrévete a ser feliz, Mujer levántate y resplandece, Vístete para triunfar, Atrévete a alcanzar el éxito, No arrugue que no hay quien planche, y A mama le va de maravilla, al hogar también, son los títulos de sus obras.
Morales se confiesa una persona estructurada, un hábito que asegura adquirió para facilitar su vida y hacerle frente a lo que denomina sus limitaciones, porque ella padece de dislexia (déficit de atención), pero no se queja, porque ha aprendido a trabajar de forma organizada y el problema está resuelto.
“¿Querés triunfar y tenés limitaciones? Entonces, hay que estructurarse. Dios me dio esa herramienta, si no, no podría hacer lo que hago. Cuando la persona reconoce sus talones de Aquiles, sus limitaciones, es cuando se empieza a crecer”.
